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lunes, 3 de octubre de 2011

Schizophrenia, la ezquizofrenia del Jazz

Hablar de ezquizofrenia es meterse muchas veces en camisa de once varas, si no se es un especialista en la materia. El término suele ser confuso, pero de igual forma, ha sido ya tan trivializado por propios y extraños de psiquiatría y psicología que se ha convertido a veces hasta en un cliché de esta mal entendida época post moderna y globalizada.

La esquizofrenia, entendida en los más simple del término alude a un desorden mental que provoca una especie de "división" - de ahí el término que proviene del griego schizein (romper o dividir) y phrēn (razón o entendimiento), es decir una mente dividida, la cual confunde y desvirtúa la realidad , la cual ya no se fía de los filtros de los sentidos, que nos sirven como ventanas para percibir el mundo.

El término pues, resulta especial , cuando no francamente efectivo para designar un trabajo discográfico. 

Portada del álbum Schizophrenia de 1967

Y es que mas allá de llamar la atención con el título, el álbum de Wayne Shorter de 1967, editado bajo el sello Blue Note, es efectivamente un trabajo que podría denominarse "border" dentro del jazz.  En la auténtica frontera entre el saber y el querer, entre las tradiciones del post bop -escuela o sub género al cual Shorter había enriquecido a lo largo de los 60´s con su sonido y sobre todo mediante sus composiciones, las cuales muchas de ellas, se han convertido con el paso de los años en nuevos "standards" del jazz - y lo que a partir de los trabajos de Ornette Coleman, Eric Dolphi y el gran "Trane" Coltrane, fué denominado free jazz. 
Este disco marca uno de los primeros intentos serios de Shorter por asimilar el sonido de "Free Contenido, o Pseudo-Libre" que había desarrollado de la mano de Miles Davis en su célebre "Segundo quinteto" el cual a partir de 1964 habría revolucionado una vez mas el sonido sincopado al presentar ese eslabón casi perdido entre el jazz modal y el free. Wayne Shorter , junto con Herbie Hancock, Tony Williams, Ron Carter, y el propio Miles Davis le habían entregado al mundo una maravillosa innovación cuando ya nada parecía probable por innovar.


Miles Davis y Wayne Shorter , durante un concierto en 1965


Wayne, además de ser un espléndido intérprete del sax tenor, se había convertido poco a poco en un verdadero referente como compositor dentro del Jazz. Es innegable que tras la partida prematura de Coltrane a otra dimensión, el mundo del jazz volvió sus ojos hacia Shorter.
Se ha hablado mucho acerca de que si fué su auténtico sucesor,  y aunque con el paso del tiempo Shorter ha alcanzado un lugar por méritos propios y por haber desarrollado un lenguaje musical también muy particular, la sombra de Coltrane siempre ha estado muy cerca de él. Desde su parecido físico, su intención en el ataque de las notas, su complejidad en el desarrollo de escalas politonales, y sobre todo su interés en impregnar de misticismo y espiritualidad su música.  No se equivocaba Coltrane al recomendarlo con Miles Davis para que ocupara su lugar en el quinteto, en 1960.

Finalmente,  Shorter pudo desarrollar una vertiente realmente interesante de la Fusión, ese sub género  que había ayudado a nacer a lado de Miles al grabar Bitches Brew en 1969, al convertirse en líder de Weather Report junto a Joe Zawinul y desarrollar otro lenguaje que uniría al rock con el jazz durante los años 70´s bajo las alas de uno de los grupos más completos y sofisticados, incluyendo en el bajo eléctrico al virtuoso Jaco Pastorious.

El SuperGrupo Weather Report, al centro, Wayne Shorter

 
Y Schizophrenia muestra perfectamente esas dos etapas de Shorter. Al ser básicamente un álbum que se mueve al filo del post bop,  y también entrando en terrenos del Free, nos recuerda a cada corte musical que en los años finales de la década de los 60´s, Shorter ya había acumulado suficiente conocimiento y sobre todo auto-confianza, reflejo de sus cada vez mejores composiciones que habían llenado dos o tres trabajos anteriores y que se pueden considerar como verdaderos clásicos del género.

Para Schizophrenia decide llamar a sus compañeros de andanzas con Miles: Herbie Hancock en el piano y Ron Carter en el bajo, pero además cuenta con James Spaulding tocando el saxofón alto y la flauta, lo cual hace evocar a Eric Dolphi, Curtis Fuller, trombinista épico que había dado consistencia a muchísimas grabaciones en Blue Note (incluyendo a Blue Train de... si adivinaron, John Coltrane, en 1957) y  Joe Chambers, un baterista bastante solvente para efectuar cambios de ritmo sorprendentes y mejorar los saltos cuánticos entre el Bop, el Jazz Modal y la Fusión, triple leimotiv del presente trabajo discográfico.

Así, Shorter nos sorprende con una especie de alineación ampliada, pues es raro encontrarlo trabajando con sextetos en otros discos anteriores como líder, sin embargo aquí se presiente un poco lo que un par de años mas tarde se convertiría en el nuevo paradigma de la modernidad en el Jazz, donde grupos amplios conservan la identidad para cada ejecutante, marcando un hilo conductor ténue pero sólido alradedor de la figura del líder de la agrupación. Aún no existen instrumentos electrónicos en Schizophrenia, pero el espíritu vanguardista de la Fusión, ya se encuentran ahí, al menos en estado embrionario.

"Tom Thumb" aún suena al mejor Post Bop, con líneas melódicas claras y un tema con ataque clásico por la sección de metales. "Go" , es sumamente sensual y hace recordar el espíritu de "Speak no Evil" de 1964, con un Herbie Hancock a plenitud, el tema que da título al álbum "Schizophrenia" se presenta vertiginoso en los cambios de acordes, una llamada de atención hacia Coltrane, cuyo fantasma ronda por la pauta de éste track. Luego llega "Kryptonite" una pieza original de Spaulding, que hace lucir su flauta y nos recuerda que nuevas épocas están por llegar, "Miyako" es un remanso reflexivo y nos muestra a un Shorter maduro y paternal, pues la pieza tiene el nombre de su entonces pequeña hija, y finalmente "Playground" que muestra toda la fuerza del sexteto y sobre todo el punch contenido de Wayne, saliendo y entrando sin llegar a ser previsible,  justo cuando se requiere, ni mas ni menos.

Después de éste álbum , Wayne iniciaría su aventura eléctrica sin mirar hacia atrás.
Atado un tiempo más al genio de Miles, con quien alcanzaba definitivamente al futuro enmedio del huracán que significaría Bitches Brew, y luego con su propio proyecto setentero, Weather Report, éste prolífico compositor y virtuoso ejecutante que naciera en 1933 se convertiría con el paso del tiempo en una referencia obligada para comprender el tránsito entre la síncopa de los años sesenta al mejor estilo de Blue Note y el paso al beat electrico que correspondería al nuevo ADN del jazz a partir de 1970.

Les dejo ahora el tema Kryptonite, escuchen por favor a James Spaulding abriendo el track con su flauta.

Hasta pronto!!!

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Pyramid, un álbum tallado por el tiempo...

Pyramid es un álbum hoy un tanto olvidado, tal vez enterrado a medias, como la Gran Esfinge de Gizeh, esperando a que algún aventurero arqueologo musical o de plano algún incauto ocioso empieze a retirar las partículas de polvo que han ocultado parte de su brillo ancestral, de su sonido alguna vez pensado para grandes ondas.

Así pues Pyramid, puesto en circulación un mes de junio de 1978, quizo lanzar un interesante mensaje, acerca del eterno tema del tiempo y el espacio, y su sombra omnipresente sobre el destino del hombre desde la perspectiva del antiguo Egipto y para ser más precisos, desde la perspectiva de los mensajes cifrados contenidos en la Gran Pirámide de Gizeh.

Portada del álbum Pyramyd de 1978


El Proyecto de Alan Parson, dueto creativo y sui generis agrupación que buscaba tender puentes entre el por entonces agonizante Rock Progresivo y el Pop preciosista y certero, casi casi artesanal,  que había sido una especie de obsesión de Alan Parson, desde sus tiempos como ingeniero de grabaciones de The Beatles y Pink Floyd (por decir casi nada).

Eric Woolfson y Alan Parson

Alan Parson´s Project pues, fué ese vehículo de expresión en donde el otro 50%  o tal vez aún más - ya que esto de los porcentajes en creatividad es relativo cuando no francamente pedante- lo ostentaba Eric Woolfson, compositor, productor, arreglista y mánager talentoso que se daba tiempo también para interpretar algunos de los temas que integraban el trabajo de APP.  Eric Woolfson por cierto, murió hace relativamente poco,  el 2 de diciembre de 2009 después de una larga enfermedad de cáncer.

En fin, este proyecto que al menos en el nombre hacía referencia al ego de Alan Parson sin mencionar para nada al nombre de Woolfson, desde su inicio se dió a la tarea de coquetear con el mundo literario y así desarrollar conceptos musicales a partir de ideas que ya se habían puesto por escrito.
En 1975, fue Tales of Mistery and Imagination de Edgar Allan Poe el libro que servía para darle sonido a su ópera prima, luego siguió I Robot, del gran veterano de la ciencia ficción Isaac Asimov en 1977, y un año mas tarde en el ´78 llegó este álbum llamado Pyramid, influenciado por una corriente literaria que se desató por aquellos años tanto en Estados unidos como en Inglaterra, y que hacía referencia a las profecias y mensajes cifrados en la Gran Pirámide de Gizeh.

Portada del Álbum Tales of Mystery and Imagination Edgar Allan Poe

El álbum Pyramid suena desde el track inicial, como un intento por sonorizar un viaje en el tiempo, siendo precísamente Voyager el título de el instrumental con el que se abre el disco.
Realmente los otros temas instrumentales siguen retratando casi perfectamente (muy a la manera de Alan Parson) el tema del tiempo. a manera de un espiral que da vuelta sobre sí mismo, y conecta con las letras de las canciones las cuales se tornan en una reflexión sobre el destino de cada ser humano, sobre el efecto de esas arenas perpetuas que cubren irremediablemente cualquier edificación, la ocultan, le dan al hombre una perspectiva de su insignificancia respecto al cosmos, entierran la memoria visible y hacen surgir al mito, invisible pero mil veces más poderoso por su irresistible poder evocador.



"How can you be so sure?
How do you know what the earth will endure?
How can you be so sure?
That the wonders you've made in you life
Will be seen
By the millions who'll follow to visit the site
Of your dream?"


Así nos lanzan la interrogante en la canción What goes up,  donde nos recuerdan la relatividad de todo, incluyendo al ser humano. ¿cómo puedes estar tan seguro de que esta realidad será siempre así, que la tierra perdure siempre, que lo que hoy das por cierto siempre sea así. ?

Incluso maravillas del ingenio humano y símbolo de poder y gloria, por muchos siglos fueron sepultadas por la finura de la arena del desierto egipcio.

La profecía que encierran las pirámides no se refieren a hechos aislados o específicos en la historia. no marcan una fecha fatídica definitiva, como se ha especulado los últimos 30 años, no dicen con puntos y comas nombres o lugares de encuentros o desencuentros.
Mas bien como lo trató de reflejar Alan Parson´s Project es un símbolo de lo inasible del tiempo, de que inevitablemente dejaremos de ser lo que somos, algún día ni siquiera nuestra sombra nos seguirá, como lo marca la rola Shadow of a Lonely Man, con la que se cierra el disco :

Look at me now, a shadow of the man I used to be...
Look through my eyes and through the years of loneliness you'll see...
To the times in my life when I could not bear to lose
A simple game.

 y la última frase de la canción:

The shadow of a lonely man...There's nobody else...
In the shadow of a lonely, lonely man
I can see myself!

Algún día nuestra civilización y nuestra individualidad perecerá entre las brumas del tiempo, ahí donde eternamente los dioses dan vueltas elípticas, (In the Lap of  The Gods)  semejantes a la órbita terrestre que hasta hoy no ha desaparecido y continua marcando el inevitable tránsito de nuestro mundo alrededor de un sol, pero... quien sabe, tal vez esto tampoco dure para siempre...

En las notas de contraportada se puede leer “ éste álbum busca amplificar el inmenso eco del pasado y explorar los misterios insondables del presente. Pyramid la última maravilla del mundo antiguo”

Perdido pues entre la borrasca de la modernidad , Pyramid bien vale el humor arqueológico de detenernos un momento, mirar cuidadosamente donde estamos parados, y empezar la excavación, la eterna excavación que nos lleve de nuevo al orígen, viajando a través del tiempo solo para reencontrarnos...

Les dejo el tema IN THE LAP OF THE GODS, buen viaje!!!

lunes, 22 de agosto de 2011

Jazz and Roll , Rock & Jazz...



Hablar del Jazz es tocar la puerta de uno de los episodios culturales más definitorios del sonido del siglo XX (y lo que va del XXI).
Hablar del Rock como hijo - al menos adoptivo -  del ritmo sincopado, puede generar ciertas inquietudes cuando no franca incredulidad, aunque la historia de sus encuentros y afortunados cruces de camino es rica y bastante antigua.



Y más que encuentros aislados o casuales, se debe hablar de evolución de uno y otro género, que ha producido no pocos enriquecimientos mutuos , aunque el Jazz cronológicamente hablando nació en los mismos albores del S. XX y el Rock (o Rock & Roll en un principio) irrumpió a la mitad de dicha centuria.


Nuestra reflexión inicia pues, buscando erradicar el prejuicio que se ha tenido en algunos círculos tanto puristas de la síncopa , como alas radicales rocanroleras, en el sentido de que ambos géneros son una especie de caminos opuestos, senderos divergentes, ideologías musicales irreconciliables y estilos en ocasiones hasta antagónicos.

Nada mas lejos de la realidad.
Nada mas lejos de la música del s. XX. 


De hecho ambos géneros pasaron por las mismas etapas que a la postre los convertirían en los máximos referentes de lo que hoy por hoy puede llamarse música popular.


Un inicio común : El Blues.

Ambos géneros se nutrieron de la misma raíz. El canto de los marginados en las enormes plantaciones algodoneras del sur de los Estados Unidos, el recuerdo por la tierra madre y ancestral, llamada Africa.

El Blues sigue siendo, a más de 100 años de su aparición, la piedra de toque fundacional de lo que posteriormente se conocería como música popular norteamericana del S. XX .  Curiosamente tanto Jazz como Rock and Roll tuvieron su epicentro de origen en tierras del tío Sam. Aunque la raíz como hemos dicho debe buscarse en otro continente, tal vez siglos atrás.

Se dice que el orígen de todo es el éxodo forzoso de millones de negros hacia Europa y posteriormente hacia América, debido al comercio de esclavos. Este acontecimiento mayor en la vida de occidente, sembró raíces muy profundas en el ánimo de aquellas personas de raza negra que se convirtieron en esclavos, trayendo al nuevo mundo sus cantos ancestrales basados en el esquema de "llamada-respuesta" , éstos serían  el vehículo de expresión de su sufrimiento, su esperanza fallida y la única forma de auto afirmación que conocieron.

Grupo de esclavos negros, trabajando en una plantación algodonera en el sur de los E.U.

"Las canciones de trabajo - o Hollers-  fueron digamos los primeros Blues Americanos. Estas canciones de llamada - respuesta, eran cantadas "a tempo" con la actividad manual: el líder llama una línea y los trabajadores gritan una frase que coincide, digamos, con la caída del martillo. Estas canciones están llenas de notas blue, las líneas frecuentemente son improvisadas y el tempo es entrecortado"  Ron David. Jazz para principiantes. Longseller. Argentina 2002.

Al cantar los Blues, en el país opresor, se desarrolló un estílo de expresión de protesta y angustia velada. Por eso los Blues man - woman iniciales tenían que cantar - siendo discretos - con toda el alma , y así  representar dignamente a los miles y miles de esclavos que unirían con ellos su voz pero sobre todo su sufrimiento.

De esta manera, la raíz africana permaneció profunda y fuerte, y mediante la comunión en la desgracia, se hizo cada vez más imprescindible el recordar el llamado de la madre tierra, de los tambores que reproducen los latidos de toda una raza y su anhelo de regresar al orígen. Ese anhelo fué el que dió lugar al Jazz y luego al Rock & Roll, ambos, hijos directos del Blues.
Ahí está su primer encuentro.

Les dejo  este tema realizado por Charlie Watss (baterista de los Rolling Stones) y Jim Keltner en su proyecto de 1999 . Es un homenaje a Elvin Jones, baterista ícono del Jazz. Escuchen el sentimiento Africano como resuena, al despuntar el S. XXI y de la mano de un héroe rocanrolero , un Señor Rolling Stone!!!

Hasta la próxima!!

viernes, 22 de julio de 2011

Blind Faith: una Fe Ciega en la buena música...

Blind Faith fué un momento sublime dentro del sublime 1969.
El año ya estaba siendo marcado como el definitivo cerrojazo a la década del cambio profundo.
Nueve años antes, al iniciar los sesenta, el mundo juvenil era otro. Otras las dimensiones musicales y otra la visión del futuro.
Perdida para siempre la cándida inocencia al alcanzar su cenit en 1965, la década se precipitó rápidamente a moldear otra conciencia del mundo que dicho sea de paso también estaba convulsionado. El hombre conquistaba el espacio y la comunicación satelital hacía posible observar desde la comodidad de cada hogar, los horrores de la guerra en vivo y en directo, convirtiendo a cada televidente en mudo testigo de las escaramuzas norteamericanas sobre el vietcong. En fin, ya era otro el mundo y la música fué un eco perenne de esa pérdida de inocencia, y de paso, de esa capacidad de asombro que se hacía cada vez más pequeña.


Entonces empezaron a caer las fronteras entre géneros musicales. La experimentación se hio consigna. El ir mas allá, necesidad.
Entonces Miles Davis se convirtió a la electricidad , al beat, al rock. Y fué cisma en el mundo sincopado.
1969 vió nacer de la mano de Bitches Brew , el matrimonio ahora sí definitivo y oficial entre el jazz y el rock.

Para entonces alguien como Steve Winwood ya había buscado también,  la síncopa imposible, y hasta entonces impensable enmedio de la guitarra, bajo y batería. 
Niño prodigio primero con Spencer Davis Group a mediados de los sesenta, luego motor creativo y ávido experimentador con Traffic, otro super grupo lleno de virtuosos, supo proyectar nuevas texturas estrechando lazos entre el rock, el jazz, la psicodelia y el blues. En un respiro de su actividad con Traffic a finales de 1968, trató de canalizar esa constante necesidad de encontrar nuevas rutas en el sonido de su guitarra y su órgano. Y como él, muchos nombres propios en el rock, empezaron a perseguir esa estética hasta entonces huidiza y pretensiosa del jazz. 

Portada del único álbum de Blind Faith, lanzado en agosto de 1969




De esa perpetua necesidad abrevó también Eric Clapton. 
Buscando ir mas allá, morir siendo un héroe de la guitarra, trágico y apasionado, un nuevo Beethoven para la música pop - como lo dice tan atinadamente Diego Fischerman - antes que sobrevivir en la llanura tranquila y predecible de la música "facil y digerible" , siendo solo un ídolo inmutable para las masas, y un mequetrefe para su propia conciencia.  Curtido bajo la omnipresente sombra del blues, se había convertido en una especie de celoso guardián del espíritu del Delta del Missisippi. Se había cansado de Cream y de las eternas luchas entre los super egos de Jack Bruce y Ginger Baker. La música además, le estaba pareciendo ya demasiado comercial, por lo que era el momento de soltar amarras antes de prostituir sus seis cuerdas en la seguridad de ser solo un ídolo pop.

Por eso y porque ya lo unía con Winwood una amistad de años atrás y un proyecto casi incidental y hoy francamente de culto, llamado Powerhouse, tuvo a bien mostrarnos lo inmensa que puede ser la brevedad al formar ese Super Grupo llamado Blind Faith. 
A lado de su otro compañero en Cream , Ginger Baker en la batería y de un violinista que a veces era bajista y a la inversa, dotado músico y discreto compañero llamado Rick Grech, proveniente de otra banda genial e injustamente poco conocida: Family. Winwood con su fantástico canto supo encarnar esa declaración de principios que buscaba ser Blind Faith.


Concierto en Hyde Park , Londres 7 de junio de 1969


Un solo trabajo discográfico aparecido en agosto de aquel ´69. De controvertida, censurada y parafílica portada, un debut y despedida que suena más a testamento musical de lo que en ese momento era la agonía de una década, uno de los últimos y verdaderamente geniales gritos de los sesenta.



Una canción magistral, síntesis del álbum, Can´t Find My Way Home , sería una especie de oráculo de aquellos tiempos y de los que vendrían cuando Lennon oficialmente declarara meses después: The Dream Is Over. 

Así, sin encontrar el camino a casa, con la provisión del blues para la carretera y del jazz para pasar las largas noches, el viaje también incluía un saludo a la divinidad, reconociendo lo finito de su esfuerzo: Presence of The Lord, una visión a la inmensa posibilidad de ser feliz: Sea of Joy, y un llamado a traspasar fronteras de géneros rock-jazz, mediante una duración infinita de improvisación que muchos tacharon de estéril ejercicio de virtuosismo, pero que hoy, observando el contexto con el visor del tiempo, descubrimos que no podía ser de otra manera: Do What You Like.

Como mensaje que clausura el disco , Do What You Like representa ese llamado desesperado de una generación que ya se encontraba en el callejón sin salida de la modernidad. No obstante haber llegado a la luna unos días antes, no sabía a donde ir.
No quedaba otro remedio: haz lo que quieras.

Blind Faith se tuvo fe.
Y también hizo que mediante su propuesta musical, por un momento al menos, recobraramos esa fe ciega en la música, para guiar nuestros pasos en momentos donde la incertidumbre era lo único seguro.
Como medio de transmitir ideas y sensaciones, su existencia tuvo que ser efímera.

Steve Winwood , Rick Grech, Ginger Baker y Eric Clapton
 A Blind Faith se lo tragaron los sesenta, no podía ser de otra manera. Luego, sus integrantes sobrevivieron cada uno desde diversas trincheras a la nueva década, a veces siendo leyendas vivas, otras veces siendo curiosa anécdota de nostalgia.



Pero su música los sobrevivió.
Irremediablemente la música les pagó con creces el hecho de que algún día a finales de 1968, esos cuatro virtuosos se reunieran con una Fé Ciega en torno a ella.


viernes, 15 de julio de 2011

Bienvenidos!!!

La música, esa maravillosa expresión del ser humano, inherente a nuestra propia naturalea, reflejo del pensamiento, de las relaciones con el cosmos y con nosotros mismos, tan antigua como las primeras manifestaciones de la civilización, origen y destino de la inspiración humana.

Misterioso resorte que permite expresar lo que las palabras aún no logran.
Paradógicamente en este espacio hablaremos sobre música.

Y con ello intentaremos dar la vuelta de tuerca necesaria para intensificar nuestra capacidad de goce al escuchar las notas en formas caprichosas llamadas Rock, Jazz, Blues, sus manifestaciones varias y sus cruces infinitos.
El universo es inagotable, la inspiración humana también.
Inicia nuestro viaje para descubrir algunas vidas y obras detrás del sonido de lo que ya forma parte del imaginario musical colectivo.

Este espacio es un complemento a nuestro programa de radio DETRAS DEL SONIDO, trasmitido todos los miércoles de 4 a 6 p.m. y los sábados de 5 a 7 p.m. a través de www.eufonicoradio.com
Estaremos anexando a este blog una sección de Podcast con cápsulas y programas especiales.

Agradezco de antemano su interés, espero sus valiosas aportaciones, comentarios y sugerencias, este espacio pretende ser un vínculo con todos aquellos que disfrutan profundamente la música y les interesan los ecos de sus repercusiones en la sociedad y en el tiempo. 
Bienvenidos sean!!!