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miércoles, 11 de diciembre de 2013

"NUESTRA MÚSICA ES ROJA, CON DESTELLOS PÚRPURAS..."

¿Es The Creation, uno de los secretos mejor guardados de los sesenta?




Dueños de un sonido multicolorido, que lo mismo emula el Power Rock de The Who, y el Mod de The Small Faces,

Los nombres de otras dos grandes bandas inglesas como The Kinks y The Rolling Stones, están relacionados permanentemente con ellos, aunque nunca alcanzaron el estatus legendario de éstas. 
Sin embargo The Creation le dio al Rock innovación, fuerza, texturas musicales desconocidas hasta entonces y un legendario ( y tristemente casi olvidado) guitarrista de nombre Eddie Philips quien entre otras "curiosidades" inventó el sonido de la guitarra eléctrica siendo acariciada  (o atravesada) por un arco de violín. 

Eddie Philips en 1966

Para cuando Jimmy Page, internacionalizaba dicha técnica en 1969 como parte del universo sonoro del tema "Dazed and Confused" ya habían pasado tres años desde que Philips hacía lo propio en el grupo de la Creación.


Jimmy Page  
A pesar de que Page en varias ocasiones rechazó que su influencia había sido Philips, dando el crédito al actor escocés David McCallum - hijo a su vez de un prestigioso cellista  de la filarmónica de Londres -  conocido a fines de los sesenta por haber realizado con relativo éxito , cierta mezcla de música clásica con  sonidos emparentados con el rock, el cual según Page le había sugerido la idea.

Una versión inverosímil , siendo que tanto Page como Philips pertenecían a un selecto grupo de guitarristas que pronto destacaron por sus dotes interpretativas en aquella escena en plena ebullición del "Swinging London" de los años sesenta.  El productor Shel Talmy, responsable de llevar a Page con los Kinks como músico de sesión para la grabación de "You Really Got Me" , ha sido claro al respecto.

Talmy, no tiene empacho en confesar que fue Philips y sus sonidos desarrollados en el grupo The Creation los que dieron a Page la idea del arco de viola rasgando las cuerdas de su Gibson Les Paul.

De hecho, Talmy fungió como productor en la corta , pero sustanciosa vida musical de The Creation.
Pero, ¿qué llevó a éste guitarrista, hoy casi desconocido y poco citado por la llamada " crítica especializada" a experimentar de ésta manera , adelantando años luz el sonido de una guitarra?

Eddie Philips nacido un 15 de agosto de 1942 en Londres, se había formado musicalmente en un grupo llamado The Mark Four, los cuales se formaron en 1962, grabando solamente cuatro sencillos para el sello Mercury entre 1964 y 1965.


Eddie siempre se había considerado un auténtico "made yourself" .

Impresionado con la guitarra Fender que le vio rasgar a Buddy Holly en 1958 durante una presentación en Inglaterra, empezó a construir su propia guitarra eléctrica, ya que las finanzas de un adolescente no daban para comprar una. Asimismo ensambló un amplificador que se vendía "por correo" y le diseñó su propia caja magnética, forrada de piel sintética roja.  Mas tarde compraría su primera guitarra eléctrica, una flamante Futurama, la marca preferida por los jóvenes músicos sin mucho presupuesto.

Así que ésta personalidad medio artesano, medio inventor y completamente músico, se volcó a conseguir sonidos cada vez más innovadores con el instrumento de seis cuerdas que ferozmente rasgaba. La música de The Mark Four ya suena áspera, filosa y alejada de estéticas como el Mersey Beat.
Junto con Philips, formaron a The Mark Four el bajista John Dalton (posterior integrante de The Kinks) , el cantante Kenny Picket y el baterista Jack Jones.

En 1964 la experimentación sonora había empezado a contagiarse, cual potente virus, entre las mentes ( y los dedos) de los jóvenes músicos. Eran los tiempos del descubrimiento de la distorsión, el feedback y la incorporación paulatina de "ruidos extraños" a la creación final. Pete Townshed de los Who era un ferviente converso al uso cada vez mayor del feedback y la distrosión. Hasta los Beatles experimentaban con ciertos artilugios sonoros como la reverberación inicial que se escuha en "I Feel Fine", tema de finales de 1964, por no decir del "curioso acorde" que abre "A Hard Day´s Night".

Philips ya había adquirido una flamante Gibson Cherry Red 335 que sustituía a la Futurama. Con éste instrumento y en palabras del propio Philips " El feedback era inevitable" 

The Mark Four, circa 1964

Y fue la incorporación cada vez mas frecuente de éste recurso sonoro, el que hizo a Philips ir por más. "Mi curiosidad se despertó  y empecé a imaginarme cómo sonaría una guitarra eléctrica , con feedback y atravesada cual cello clásico, con un arco. De lo que se trataba era de hacer música nueva e ir contra las reglas."

Ese paralelismo entre el sonido de The  Who, por aquellos años llamados aún High Numbers, con la distorsión producida por The  Mark Four, hizo crecer la leyenda posterior de que en algún momento, a Eddie Philips el mismo Pete Townshed lo invitó a formar parte de The Who como segundo guitarrista, algo que ya ha sido desmentido por Philips.

En algún momento de 1966, actuando ya como The Creation , compartieron escenario en un club llamado Burton´s .  En aquella ocasión hubo un auténtico enfrentamiento musical pleno de feedback y distorsión. Al final todos quedaron encantados , músicos y público. Pero la invitación para que fuera parte de los Who, no se dio.

La mutación de The Mark Four hacia The Creation se dio a finales de 1965. el cambio de nombre fue sugerencia de su nuevo Manager Tonny Stratton-Smith.  Con todo el bagaje musical adquirido en sus tiempos de The Mark four iniciaron la grabación de su primer sencillo llamado "Making Time" , producido por Shel Talmy, quien venía de trabajar con The Kinks y ... ¡The Who!

El resultado fue un exquisito experimento que aunque suena muy 1966 también puede ser atemporal, gracias a su revolucionario sonido, la crudeza de la guitarra, la aplastante fuerza de su sección rítmica y el tono sórdido de la interpretación vocal a cargo de Picket. 

Aunque no llegó mas allá del número 49 en las listas de popularidad británicas (en Estados unidos ni se enteraron) , ésta canción pavimentó el sonido crudo de la banda, la cual no rehuyó a la corriente Psicodélica, ya muy fuerte en Inglaterra durante la segunda mitad de 1966, y en su siguiente entrega "Painter Man" adelantan texturas que mas tarde incorporarían grupos como Status Quo en su primera etapa.
Carátula del E.P. que contiene Making Time, editado por el sello Vogue en Francia

Con "Painter Man", su canción más popular (número 36 en los charts británicos) también iniciaron un completo "Show Performance" en vivo, el cual incluía un acto de "Arte Espontáneo" donde el vocalista Picket pintaba delirante un bastidor mientras Philips ejecutaba el poderoso solo de guitarra, obviamente con arco de violín incluido. Por si eso fuera poco el lado B una canción llamada "Biff Bang Pow", mostraba la misma progresión de acordes en sus primeros compases que la inmortal "My Generation", de The Who.


Carátula del sencillo PAINTER MAN editado por Hit Ton en Alemania


Esta faceta innovadora en sus actuaciones en vivo, se inscribió bastante bien dentro del espíritu de los tiempos , los cuales buscaban expandir los universos sonoros a otros campos de las Bellas Artes. The Velvet Undergroud hacían lo propio, bajo los auspicios geniales de Andy Warhol , sumo sacerdote del Pop Art.

Pioneros en el Rock Performance al igual que the Who, con su espectáculo de anarquía y destrucción finalizando sus espectáculos, The Creation fueron también, indirectamente padres del movimiento Punk , donde la experiencia musical se convertía en una verdadera catarsis para la audiencia, sea a través del arte o de la transgresión.
The Creation en una actuación para la T.V. en 1966
En Alemania donde se convirtieron en verdaderos héroes, alcanzaron el lugar número 10 con Painter Man. Fue precisamente en Alemania donde se lanzó su único LP, ya que The Creation había sido un grupo sólo de singles en Inglaterra.

Tristemente The Creation quedaron como una eterna curiosidad sesentera, sin trascender nunca hacia esferas de mayor popularidad. The Who se volvió un fenómeno mundial desde 1969 , Jimmy Page en ese mismo año formaría a Led Zeppelin y le mostraría al mundo la asombrosa técnica guitarrera inventada por Philips desde 1963, 
sin darle el crédito debido.


Se empezaron a suceder constantes cambios de alineación y a  fines de 1967, Eddie abandonaría a The Creation, desilusionado por el tan evasivo éxito, y cansado de guerrear en interminables giras por Europa. 

Su lugar fue ocupado unos meses solamente por un guitarrista a quien la suerte le tendría deparadas inimaginables sorpresas, un guitarrista que transitó hacia la inmortalidad involuntaria o inesperada, al convertirse en el eterno cómplice y segundo a bordo de Keith Richards, dentro de la banda más grande de Rock en el mundo: The Rolling Stones.
¿Su nombre? Ron Wood.

The Creation no sobrevivirían mas allá de 1968.
Pero su legado seguirá siendo como algún día lo dijo el propio Philips:

"Nuestra música es roja, con destellos púrpuras"


Les dejamos ahora el video de Making Time, tomado de un show de T.V. en 1966, The Creation en su mejor momento:




Y también su otra rola inmortal " Painter Man"



Escucha la música de The Creation en Detrás del Sonido, todos los sábados a partir de las 10:30 p.m. a través de www.eufonicoradio.com



jueves, 29 de agosto de 2013

La música del fin del mundo



La época que enmarca a la obra es el aire que respira el autor .  

Hubo un momento  en la historia de la música Rock, en que hacer un álbum era casi como internarse en un viaje sin retorno de donde podría emerger una nueva era o bien podrían quedarse para siempre petrificados los restos del insensato que pisaba terrenos fangosos y desconocidos. Aventura pues, era la palabra.

Proyectos cada vez mas ambiciosos se daban cita entre los surcos de viniles y muchas veces éstos eran intrincados álbumes dobles. Ya que dos caras difícilmente podían contener una epopeya de tan titanica dimensión. La apoteosis llegaría con The Wall en 1979, pero prácticamente desde diez años atrás, la tendencia a realizar verdaderas "OBRAS" así con mayúscula , flotaba en el aire creativo.

El contexto

El álbum que nos ocupa hoy, nace de éste caldo de cultivo que lo mismo incluía golpes de estado, tendencias al peace and love, y una franca vocación por la experimentación y por llevar al Rock, mas allá de sus fronteras usuales.

Cuatro músicos griegos desfachatados pero tomando muy en serio su papel de innovadores en un  momento especialmente álgido en la historia de su país. 
Evángelos Odiseas "Vangelis" Papathanassiou (órgano, piano, flauta, percusiones, coros), Artemios Venturis "Demis" Roussos ( Bajo, coros, voz), Lucas Sideras (Batería, coros, voz) y Anargyros "Silver" Kolouris (Guitarras, percusión) fueron los encargados de poner a Grecia en el universo musical moderno de lo que en esos momentos era llamado " rock progresivo".


La Formación original de Aphrodite´s Child

Después de unos inicios musicales para Vangelis y Demmis Roussos en grupos como  The Formynx, The Idols o We five en la escena rocanrolera griega, sus habilidades sobre todo en la producción y experimentación se habían desarrollado de manera exponencial. Su particular estilo no pasó desapercibido para los ejecutivos del sello Philipps quienes los envían a Inglaterra para grabar un álbum en forma. En ese momento Grecia era territorio peligroso por el advenimiento de un régimen militar, así que estos músicos aceptaron exiliarse gustosos en terrenos menos movedizos para generar música de avanzada. 

Era 1968 y la psicodelia ya invadía todos los rincones creativos, sobre todo en el rock y el pop, pero también los movimientos sociales-juveniles-estudiantiles pronto teñirían con sangre y arcoiris el decorado de tan convulso período. 
Al no conseguir los permisos respectivos para trabajar en Inglaterra tuvieron que establecer su centro de operaciones en París. 
La ciudad luz fue la responsable de brindar un telón de fondo inigualable para las pretensiones artísticas de Vangelis (sobre todo) que no paraba de absorber todo cuanto se movía en el círculo cultural y artístico de la capital francesa. En ese ambiente mitad bohemio, mitad avant gard fué como cobraron vida las primeras composiciones formales de la banda. Rain and Tears, primer sencillo en editarse ya bajo el nombre definitivo de "APHRODITE´S CHILD"  en el sello Mercury. 


Ahí se somaban al barroco y a Pachelbel con su célebre Cannon.  A finales del 68 editan el primer larga duración y de ahí dan a conocer el tema "End of The World" prefigurando temáticas que ya agitaban el intelecto del barbudo director de éste pulido ya , proyecto musical.

El Fin del Mundo. Con todo lo que representaba en aquel tiempo, se empezó a convertir en una idea recurrente para desarrollarla de manera mucho mas ambiciosa y compleja. Para 1969 editan su segundo álbum "It´s Five O ´Clock"  enfrascados ya definitivamente en la estética progresiva, y articulando arreglos de organo clásico con efectos sonoros que tejen pasajes épicos para adornar la voz ya por entonces bastante educada y con sello personalísimo de Demmis Roussos.

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La obra

Pero la gran obra que nos ocupa vendría a gestarse definitivamente desde los meses finales de 1970 y los primeros del 71. Tres meses de ardua producción, reflejando cada idea que integraría un auténtico "Album Conceptual" teniendo al último libro de la Biblia como hilo conductor definitivo.

La obra se llamaría primero "Apocalipsis" después "La Revelación" , pero en un mundo dominado por simbolismos que dentro del rock ya presentaban una nueva cosmogonía
 -recordamos el symbols de Led Zeppelin de ese mismo 1971- la banda terminó llamando simplemente 666 al proyecto discográfico. 


Ahí encontramos toda la complejidad de un libro por demás perfectamente asimilable a la condición humana. Libro pletórico de representaciones mentales, de psicología profunda para tratar de explicar la eterna dualidad del bien y el mal, llevando éste combate interno presente en cualquier ser humano a niveles de batallas cósmicas. 



Simbología de los primeros cristianos incluyendo el omnipresente cordero, como animal clave en el bestiario de Cristo, el mágico número 7 enumerando sellos y trompetas que anunciaban el advenimiento de la batalla final, el omnipresente enemigo , la batalla final y el establecimiento de un nuevo orden mundial y cósmico precedido por "La Nueva Jerusalén"  San Juan, desde la no menos mitológica isla de Éfeso, recetaría sin proponérselo una serie de lugares y conceptos que casi dos mil años después encajarían a la perfección con el lugar y momento juvenil. Las batallas mitológicas se libraban en las calles de París, de Praga, de la Ciudad de México. 


El enemigo , el dragón de siete cabezas estaba presente en la realidad cotidiana y el arte vendría a jugar una especie de nueva revelación que al mismo tiempo de proteger, redimiría y podría fungir como arquitecto de esa nueva ciudad donde los happenings no tuvieran fin. 

Ideología del libre pensador reencontrándose con las premisas básicas del cristianismo primitivo. Vida en comuna, exaltación por la creación artística y la experimentación. Redefinición del concepto de "vanguardia" como un vehículo de expresión y comunión no solo hacia el exterior sino 
- sobre todo -  al interior de cada ser humano.  

Por ello encontramos misticismo y un abrazo prolongado a las estéticas orientales en cuanto a música y textos. El ambiente que emerge de cada surco del vinil nos lleva hasta Palestina año 70, nos adormece la vista con el horizonte inquebrantable del mar muerto, se desmoronan las calizas que levantaron los muros esenios en el valle  de Jezreel y mas aún, nos conecta con la idea de que una nueva era se aproxima. Tal cual ocurría en la mente de la juventud y de muchos creadores en los últimos sesenta.

Letras Apocalípticas

Tan ambiciosa obra, al menos en lo que a desarrollo de concepto se refiere,  tuvo su origen en la imaginación desbordada de Costas Ferris.

Costas es un escritor, cineasta y guionista griego, que se ha forjado un nombre propio como generador de películas llamadas " experimentales"  siempre rodeadas de un halo de misticismo y con un profundo interés por lo sobrenatural y también lo que  a finales de los años sesenta pudo haberse considerado como "contracultura".

Costas Ferris



Costas ideó un guión que serviría como base para el desarrollo de los temas, escribió un libro que se acompañaría al álbum, donde presentaba una compañía de circo la cual en su vida itinerante presentaba un gran show basado en el libro del Apocalipsis. Algo parecido a lo que hoy en día realiza el Cirque Du Soleil con sus diversos proyectos, centrados en un concepto a partir del cual se desarrolla todo un despliegue de sonido, luces y performance.  Esa idea a finales de los años 60 se encontraba profundamente ligada a estéticas conceptuales que habían iniciado formalmente en el 67 con la aparición del "Sgt. Pepper" y más adelante el "Magical Mistery Tour" también de ese año, trabajos ambos de "The Beatles".


La idea a desarrollar en el espectáculo circense era por demás inquietante y podría estar ligada con un lenguaje fílmico salido de los guionistas de "la nueva ola del cine francés" aunque también hacía recordar el juego de tiempo y espacio de ciertos filmes de Orson Wells donde se busca un juego de espacios y tiempos en realidades simultáneas y a veces opuestas. 


Alterando tiempo y espacio para unificar al final del filme en un solo plano ambas realidades. Así mientras dentro del circo se presentaba una "representación" con luz, sonido y arte performatico del Apocalipsis, afuera de la carpa se estaba dando en la realidad la lucha definitiva entre el bien y el mal. El auditorio fascinado , pensaba que todo era parte de el mismo show, aunque al final las dos realidades se encuentran en una sola batalla entre "el bien y el mal" , entre la verdadera revelación y su representación escénica. Una idea brillantemente tejida alrededor del antiguo concepto de la "realidad" producto de nuestros sentidos o producto de algo mas , que ocurre allá afuera, y no por el hecho de no percibirlo deja de ser real.
Kit Lambert trabajando con The Who, en la opera-rock "Tommy" en 1969
Costas además de pertenecer a esa generación de cineastas y guionistas de ruptura y vanguardia había tenido la oportunidad de conocer y trabajar de cerca con Kit Lambert, el productor musical  detrás de "Tommy" considerada la primer ópera rock de la historia,  manager de "The Who" . Tanto Costas Ferris como Kit Lambert habían trabajado en la película " The Moonspiners" el primero como asistente de dirección  mientras que el inglés había sido jefe de unidad de filmación. Así pues, las ideas y experiencia previa dentro del séptimo arte, marcaron un parentesco lejano si se quiere, pero similar en ideas conceptuales básicas entre Tommy y  666. 


Costas ideó un "libro conceptual" que generara un "álbum conceptual" . Una especie de guión cinematográfico que proveyera el sustrato de la historia y que sirviera como una especie de "centro tonal" alrededor del cual girara la música del proyecto. Ferris había pensado en una especie de "Oratorio" más que una "Ópera Rock", debido al carácter sacro del libro del Apocalipsis de San Juán, fuente de toda la idea.

La Música

Los temas son por demás eclécticos en tratamientos musicales, ritmo, carácter propio y estados de ánimo desde el júbilo triunfante, hasta la más profunda desolación, pasando por la histeria, el paroxismo, la resignación por el aniquilamiento inminente y los aires proféticos y por supuesto, escatológicos.

Brilla con luz propia el tema de "Los 4 jinetes" obvio, del Apocalipsis.

La voz de Demmis Roussos luce especialmente dramática para la ocasión, escuchándose como un grito ahogado en el desierto, acompañada de una atmósfera sonora  que nos sitúa en la cúspide del monte Horeb en una especie de anuncio profético que se convierte en un himno rocanrolero de la mejor cepa setentera y progresiva.


"Aegian Sea" nos recuerda cierta estética Floydiana, generando un clima de misterio y de la mano de una interpretación por demás inquietante de los coros emerge una voz cavernosa, y levemente alterada en su timbre, adelantándose a ciertos efectos del vocoder, que verá su nacimiento como elemento sonoro ya bien entrados los setenta. La guitarra nos recuerda pasajes que David Gilmour ha hecho ya su célebre marca registrada.
Efectos de sonido , campanas tubulares y misterio en el micro instrumental "The Wakening Beast"   

"Lament" es una fotografía sonora del muro de las lamentaciones, el sangrado perenne y profuso de Jerusalén que a través de los siglos ha tenido que dar cobijo a los tres credos monoteístas mas importantes, con todo lo que en desencuentros y humo de muerte ésto pueda representar. 



Curiosamente el tema "Tribulation" que marca el cenit del poder maligno y la inminente destrucción del género humano para dar paso al imperio de las sombras es un muy breve ejercicio de free jazz, recordando por un momento a Ornette Coleman y su revolución sincopada. "The Beast" suena juguetón y sarcástico, presentando a La Bestia como un ser sofisticado y decadente, definitivamente fuera del alcance humano.

"The Wedding of the lamb" definitivamente nos traslada a una boda oriental, con un sonido enérgico en las percusiones , alientos que anuncian júbilo y coros místicos.  Al final el sintetizador de Vangelis conecta cielo e infierno con una sonoridad bastante singular. El tema instrumental da paso a "The Capture of the Beast" , mucho más dramático y basado en motivos de percusión. Una línea constante de batería, sonidos de cadenas, de nuevo el sintetizador consiguiendo un halo cósmico y fantasmal. Tremendamente rockero y lleno del espíritu de los tiempos.

Pero sin duda el tema más controversial, censurado y definitivamente apocalíptico  es "Infinity"


Una especie de mantra consistente en la repetición obsesiva e histérica de las palabras
 " I am, I ám to come I was" pronunciadas de manera magistral y definitivamente inquietante por Irene Papas, una de las actrices griegas más internacionales. 


Irene Papas, en 1971


Sólo con su voz, sus jadeos, sus sonidos guturales y teniendo como único acompañamiento musical la batería tocada por Vangelis logra un efecto hipnótico, un túnel de sensaciones extrañas, una especie de posesión satánica, un vértigo definitivamente difícil de comprender y aceptar a la primera oída. El trabajo actoral es sobresaliente, la voz de Papas oscila por ámbos canales estereofonicos, logrando provocar un escalofrío al subconsciente del escucha. 

Las interpretaciones son muchas, pueden ser infinitas como el título. 

Se dice que fue la representación de un coito con el demonio. Satán posee definitivamente a la humanidad, representada por Irene, le provee un orgasmo poderoso y lleno de furia como todas las bombas atómicas que estarían por venir en el futuro lleno de fuego y sin razón. Puede parecer también el nacimiento de una nueva versión de la historia, la cual trata de afirmar una humanidad que no necesita de Dios. 

Una humanidad dueña de su poder trasformador, creadora del tiempo y el espacio, una criatura emancipada, y definitivamente atea. O también podría llevarnos a las eternas dicotomías existenciales, según Erich Fromm donde nuestra animalidad aún no ha logrado reconciliarse con la conciencia humana. Somos uno con la naturaleza pero al mismo tiempo estamos expulsados de ella. La dominamos pero somo al final del día nosotros, los que siempre perecemos como muñecos vulnerables ante sus embates. Esa histeria del género humano, ese conflicto eterno puede alimentar el grito desesperado de "Infinity".

Esta pieza en el máster de grabación tiene una duración de ¡39 minutos! , por lo que el trabajo de improvisación actoral de Irene Papas además de agotador es majestuoso. La versión final aparecida en el álbum es de 5 minutos , aunque los ejecutivos de Philips mostraron desde un principio su descontento por la aparición de "Infinity" al considerarla poco menos que blasfema. Sin embargo, al ser parte fundamental de un concepto total Vangelis siempre pugnó por incluirla, aunque debió de editarla y tratar de "maquillar" un poco la versión final. La censura en España, sin embargo, fue mas poderosa y definitivamente se prohibió su difusión. 

Surrealismo apocalíptico.

Un álbum se convierte en mítico también , por los acontecimientos paralelos a su lanzamiento, sus causas y efectos que se desbordan en campos mas allá de la mero contenido musical. 

666 tuvo en su momento un decidido entusiasmo de celebridades artísticas como el mismísimo Salvador Dalí.

Dueño de un magnetismo natural hacia lo aparentemente incomprensible , provocador y vanguardista, el "Divino Dalí" no pasó por alto la aparición de éste trabajo discográfico. 
Costas Ferris se había encontrado por primera vez con el Genio Surrealista en una exposición del pintor Oliver Mosset en Paris, en aquel 1971. En esa exposición se reunían algunas celebridades del "rock underground" como Nico (protegida de Andy Warhol y por aquel entonces  esposa del director de cine Philippe Garrel) el mismo Andy Warhol y por supuesto Dalí, que tan bien le sentaba ese ambiente de ruptura y bohemia vanguardista.
El escritor de 666 posteriormente invitó a Dalí a la presentación oficial del disco , en el estudio Europa Sonor de la Philips, en París.

Vangelis y Dalí


El Divino efectivamente asistió, convirtiéndose en el auténtico rey de la velada, ocupó un trono de honor especialmente reservado y en silencio absoluto escuchó la obra completa. 80 minutos después del viaje sonoro, Dalí estaba francamente entusiasmado. De inmediato inició su disertación sobre las imágenes llegadas a su mente. Relacionó al disco con la Iglesia de la Sagrada Familia en Barcelona, obra inconclusa de Antonio Gaudí.  El último y lacónico comentario de Dalí acerca del disco fue lapidario: "Si hubiera sido músico o letrista, ésta hubiera sido una de mis grandes obras".  
Vangelis, Dalí y Amanda Lear 

Dalí propuso realizar una especie de "Gran Happening" cuyo epicentro fuera la Iglesia de la Sagrada Familia en Barcelona, para la presentación al mundo del disco. Para la ocasión incluso llegó a elaborar un script , donde plasma sus ideas surreales pero perfectamente compatibles con el carácter de la grabación. Desafortunadamente ésta gran Premiere-Happening nunca tuvo lugar, debido en parte al rechazo del gobierno de Franco y las complicaciones logísticas para llevar a buen puerto el evento.

Aquí el Script hecho por Dalí, inspirado en la música del 666:



1. La ley marcial será proclamada en Barcelona el domingo. A nadie le será permitido salir a las calles para admirar el evento. Sin cámaras, sin televisión, sin imágenes. Tan solo una joven pareja de pastores tendrán el privilegio de ser testigos del acontecimiento. Más tarde podrán narrárselo a la gente por transmisión oral.

2. Gigantescos altavoces serán colocados en las calles, de donde todo el día emanarán los sonidos de la obra "666", de Vangelis, Costas Ferris y Aphrodite's Child. No habrán ninguna actuación en directo.

3. Soldados vestidos con uniformes nazis desfilarán marcialmente por las calles de Barcelona, arrestando a cualquiera que no cumpla dicha ley marcial.

4. Cientos de cisnes serán puestos en libertad en frente de la Sagrada Familia, con cartuchos de dinamita en su pecho, los cuales explotaran lentamente como efectos especiales. (Dichos cisnes vivos serán operados para introducir los cartuchos en su pecho).

5. Enormes aviones volarán durante todo el día sobre Barcelona provocando un ruido ensordecedor.

6. Al mediodía, esos aviones comenzarán el bombardeo de la catedral, lanzando sobre ella todas sus municiones.

7. Pero en vez de bombas, lanzarán elefantes, hipopótamos, ballenas y arzobispos con paraguas. (Costas Ferris; "¿Quiere decir falsos arzobispos, es decir, de plástico, o muñecos vestidos de arzobispos?". "No joven. Cuando digo Arzobispos quiero decir arzobispos de los de verdad. Ya es hora de terminar con la iglesia").


Otro sueño surrealista provocado por la mágica música creada sobre todo por Vangelis, y que junto a Demmis Roussos y Lucas Sideras , acompañados de Costas Ferris como letrista y guionista, generaron uno de los álbumes definitivamente conceptuales, exagerados, eclécticos provocadores y vanguardistas de su generación.

Bañado en LSD pero también bajo el influjo de "SALEPH" como lo pregonaba Vangelis en la portada y que le valió también la censura y la persecución por parte de las conciencias radicales de la Iglesia, que veían en Saleph a una especie de ángel de la muerte, un demonio inspirador y perverso, aunque posteriormente se descubriera que el famoso Saleph es sólo una bebida típica y hasta cierto punto energizante , originaria de Turquía.



Sin embargo cuando uno termina de escuchar las cuatro caras del disco, se pregunta si ese Saleph es solamente una inocente bebida local... la avalancha sonora es demasiado estrepitosa para provenir de un inocente tubérculo que crece en las llanuras del medio oriente. ¿ O si ?


Les dejo tres ejemplos sonoros del 666, ¡¡¡disfruten el viaje al fin de los tiempos!!!

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Infinity, les recomiendo escucharla, enmedio de la noche, con el cosmos cayendo a pedazos... y con un buen par de audifonos.
Nos escuchamos en Detrás del Sonido, por www.elrocanrosaurio.xyz
Sábados a partir de las 10:00 p.m.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Moanin... El muro sonoro de las lamentaciones



El Personaje


Art Blakey
es uno de esos personajes entrañables no solamente para un género musical (en este caso el jazz) sino para la vida misma. A su muerte, ocurrida el 16 de octubre de 1990 dijo de él Joanne Brackeen , pianista y única mujer en participar con los Jazz Messengers:  "Blakey ha vivido como un gato... ha tenido mas de seis vidas ya que hizo tantas cosas que es imposible que quepan en una sola ..."


Tenía razón Brackeen en ese comentario. Tal vez tantas vidas, lejos de representar una existencia temeraria, siempre al filo del peligro, representen los numerosos cruces de camino (crossroads al fin y al cabo) que la vida de Blakey tuvo con la de prácticamente todas las leyendas del ritmo sincopado.

Art fué un revolucionario de la percusión, tal vez el primer baterista que lejos del mero papel de acompañamiento fue un mentor para sus músicos, un creyente de la "sangre joven" y un rector musical al frente de sus legendarios "Jazz Messengers".

En el curso de sus 71 años, a Blakey tal vez lo único que le faltó hacer, fue disfrutar mas y mejor su adolescencia, la cual fue abruptamente cortada por su prematuro matrimonio, a los 14 años y su no menos prematura paternidad a los 15. 

Para sostener a la familia Blakey trabajaba como obrero en una fundición de acero y como minero en un yacimiento de carbón. Rodeado por la industrialización y el eterno golpeo del acero , Blakey empezó a combinar su gusto por el piano, primer instrumento que aprendió a tocar de manera casi empírica en la Iglesia lugar de formación musical por excelencia de la comunidad negra. 

Los inicios


Art tocaba el piano, el cual fungió como tabla de salvación al recibir propinas por su actuación cada noche en un club local, pero un buen día, un pianista en toda la extensión de la palabra también nacido en Pittsburgh y de nombre Eroll Garner (inmortal del Jazz) le conminó a dejar las negras y blancas por un asiento detrás de los tambores. 
Así, Blakey pronto descubrió su innata capacidad rítmica, y  los patrones de golpeo que ya estaban registrados en su subconsciente, fruto de su estancia en la fundición de acero, pronto salieron a la luz mediante un estilo propio.

Empezaba su andar en el Jazz, mismo que no se detendría hasta su muerte, casi seis décadas después. Roló con diversos músicos siendo la Big Band de la pianista Mary Lou Williams su primera escuela importante, tal vez nunca olvidó el hecho de que una mujer pianista halla fungido como su mentora al inicio de su carrera y quizo devolverle la cortesía a la vida siendo mentor muchos años después de Joanne Brackeen.

Entró en contacto con el círculo del BeBop a través del cantante Billy Eckstine quien por entonces tenía una de las bandas mas "avant garde" de la escena. Esta agrupación musical fungió como un verdadero puente entre las eras del Swing y la del Bop, y ahí conoció a la crema y nata del nuevo credo, que llevaría al Jazz a estatus de música abstracta: Miles, Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Thelonious Monk y un largo etcétera, que a la postre seguirían requiriendo los servicios de Blakey.

Thelonious Monk, frente al piano NY 1947


Fue Monk, el que primero lo llamó cuando inició una serie de grabaciones en 1947 para el mítico sello Blue Note, disquera que se convertiría en la casa de Blakey durante mas de una década, y que vio nacer a su mítica banda: Los Mensajeros del Jazz.

El origen de los Mensajeros


Este nombre, según el crítico de Jazz Ira Gitler, se le habría ocurrido a Horace Silver, pianista definitivo del Hard Bop y otro músico de cabecera de Blue Note.  Al ser requerido por la casa disquera para una nueva grabación, Horace Silver conjuntó a un quinteto que incluía a Art Blakey en la batería, Kenny Dorham en la trompeta, Hank Mobley en el sax tenor, Doug Watkins en el bajo y él mismo al piano. El nombre del disco fue "Horace Silver and the Jazz Messensgers" editado en 1955. 



Con esta misma formación, se grabó el legendario disco "The Jazz Messengers at The Cafe Bohemia" editado también en 1955, uno de los primeros discos "En Vivo" en la historia de la música, no solamente del Jazz.



Luego el quinteto se disolvió pero el nombre no. 
Silver lo heredó a Blakey para que éste lo convirtiera en una auténtica "Universidad del Jazz".


África


Sin embargo, otro episodio (u otra vida , se podría decir) tuvo lugar para Blakey un poco antes, al finalizar la década de los cuarenta. 
Art quedó viudo también prematuramente y buscando sanar la pérdida , emprendió un viaje a África  

Uno de esos viajes llamados "de iniciación" en donde surgen nuevos horizontes, nuevas habilidades y muchas veces, nuevas identidades. Cuando retornan del viaje, los iniciados muchas veces son otros. 
Y así le sucedió al baterista.

Vaya, regresó de África hasta con otro nombre.

En tierras ancestrales adoptó la religión Islámica y su nuevo nombre sería : Abdullah Ibn Buhaina. 
Pero además del nombre, y la religión, Blakey regresó a Estados Unidos con un prominente equipaje cargado de la polirritmia africana, misma que desde entonces fue su credo y su marca de fábrica en el sonido de su batería. Mas que batería, Art tocaba los tambores, en el sentido del llamado a la madre tierra, en el más preciso y precioso sentido de la comunicación con el origen, con el latido del corazón primigenio, con la eterna percusión de la vida.

Art, siempre afable y generoso por naturaleza, ahora regresaba convertido en un verdadero iniciado del ritmo, y además un hombre sabio, ansioso por trabajar siempre con la sangre joven.

El Rector

Blakey , con sus pupilos Wayne Shorter y Jymie Merritt

Y así lo hizo siempre. Sus formaciones diversas de los Jazz Messengers incluyeron a músicos incipientes, a verdaderos talentos que había que pulir, cobijar, y posteriormente entregarlos al mundo sincopado graduados con mención honorifica.
Por su Universidad desfilaron gente como Lee Morgan, Wayne Shorter, Freddie Hubbard, Bobby Timmons, Curtis Fuller, Keith Jarret, Chick Corea, Chuck Mangione, Jackie McLean, Victor Sproles, Wynton y Branford Marsalis y muchos otros que a la postre se convertirían en líderes de sus propias bandas y sobre todo, generadores de nuevos lenguajes en el Jazz. 

Blakey siempre aparecía sonriente, detrás de su batería, extasiado con el sonido de sus mensajeros, como un maestro satisfecho con su labor magisterial. Siempre proyectando seguridad en sus pupilos, siempre dirigiendo con sus baquetas y proveyendo el sustrato del mensaje... el incontenible e inacabable ritmo que siempre nos remonta a la madre tierra... a África.

Moanin... 1958


Uno de sus momentos cumbres en su carrera musical ocurrió en 1958. En ese año , Blakey presentaba una de sus alineaciones más celebradas de sus Jazz Messengers:
Un trompetista casi adolescente de nombre Lee Morgan, todo un niño prodigio en su instrumento, el saxofonista tenor Benny Golson, un hombre ya versado y curtido en las exigencias de la síncopa, que extrañamente era un tanto maduro para los márgenes de edad manejados por Blakey. Benny Golson actuaba como director musical de esa versión de los Mensajeros. El piano lo ocupaba Bobby Timmons de escasos  23 años, solvente compositor y estilista de Soul-Jazz  y en contrabajo actuaba un preciso y  también experimentado Jymie Merritt. 
Los Jazz Messengers con la alineación que grabó Moanin, de  abajo hacia arriba: Blakey, Golson, Timmons, Morgan y Merritt

El trabajo discográfico y su homónimo track inicial, marcaron uno de los momentos definitivos en la historia del Jazz como género y del Hard Bop como lenguaje propio, además de manifestar una declaración de principios que tejía el Jazz sobre la realidad social de la comunidad Afro Americana en los Estados Unidos de la segunda mitad de los cincuenta. 

Moanin, nace en este período histórico, está marcado por el inicio de los movimientos civiles por los derechos de los negros en los Estados Unidos, donde muchos estados sobre todo del sur, promovían una deleznable moral racista, ultra conservadora y con franca añoranza por los ya abolidos tiempos de la esclavitud. 

Bobby Timmons y su look "existencialista" a finales de los 50
Bobby Timmons, el pianista de los Mensajeros, le dio al mundo uno de esos momentos de gozo y reafirmación de la identidad Afro Americana. 
Convencido del discurso SOUL, es decir, del verdadero sentido del "ALMA" de los negros,  Timmons tejió este tema pensando en los cantos "llamada-respuesta" del África ancestral. Así inicia Moanin, para dar paso a los solos de Morgan, Golson y el propio Timmons respectivamente. 



Moanin, que traducido sería algo así como "renegando, o quejándose" fue una expresión bastante estilizada de la desesperación de la comunidad negra de aquellos años cincuenta. Pero lejos de ser un tema sombrío, meditabundo o de plano depresivo, Moanin brilla como un un diamante en bruto, trasmite el orgullo de ser negro, la convicción de mejores tiempos por venir , la sabiduría acumulada por siglos de sufrimiento pero también la misteriosa belleza de una cultura milenaria.

Este tema, convertido en un verdadero "Standard" , contenido dentro de una estructura de Blues, fue la carta de presentación de un disco ya clásico dentro del mundo sincopado. La portada de éste disco precisamente muestra sólo el rostro de un Art Blakey de por entonces 39 años, un rostro pensativo, con algo de tristeza en la mirada , pero elegantemente vestido de etiqueta. Un rostro profundamente negro, ya marcado por África y por la pérdida. Un rostro que también reflejaba sabiduría, quietud y equilibrio. 
Como toda la música que contiene este magistral trabajo.

Ese rostro que tal vez sin saberlo y sin quererlo del todo, también  fue una declaración de principios de un movimiento que tuvo su epicentro en los discursos de Malcom X y por supuesto en el famoso " Tuve un sueño" de Martin Luther King.  


La mítica portada de Moanin


Este disco y el tema que le da nombre  prefiguró la llamada música Soul,  que unos años mas tarde enriquecería al sonido del pop , del rock y del mismo jazz. 

El mensaje sigue siendo descifrado y sobre todo, disfrutado, hasta nuestros días. 


Ahora les dejo la interpretación en vivo de Moanin, desde Bélgica , año 1958 con la alineación original de los Messengers que la grabara:


Y que les parece esta versión mucho mas actual, grabada en 1985, también con la crema y nata del "Sonido Blue Note" : Art Blakey en la batería, Freddie Hubbard en la trompeta, Johnny Griffin en el sax tenor, Curtis Fuller en el trombón, Walter Davis en el piano y Reggie Workman en el bajo. Disfrutenla!!!