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miércoles, 30 de mayo de 2012

Os Mutantes, mutando al rock de Brasil

1968 fué un año definitivamente marcado por el destino para nunca ser olvidado.
Sería difícil encontrar en la historia reciente, algún período de tiempo tan corto  en donde se sucedan tantas alternativas de ruptura, las cuales además surjan de un mismo nicho social y cultural (estudiantes de bachillerato y universitarios) en los más diversos escenarios de la geografía universal.


Así, los cambios vertiginosos que se generaron fueron un reflejo de nuevas necesidades de expresión en un mundo que estaba siendo el telón de fondo de un verdadero relevo generacional.
Y como nunca antes, la música permeó a todas las capas sociales y fué un vehículo que a su vez expresaba la realidad y se nutría de ella, convirtiéndose en un auténtico puente transitado de ida y vuelta.


Esta necesaria transición en un mundo que se antojaba ya ciertamente arquetípico y caduco en muchas expresiones fué tomando forma en escenarios tan diversos como Praga, Memphis, la Ciudad de México y Rio de Janeiro.


La Primavera de Praga, movimiento estudiantil en 1968



Movimiento Estudiantil en México 1968



En Brasil, como en gran parte de América Latina, el rock se había vuelto ya el evangelio de la juventud, iniciando como ritual de trasgresión, afirmación y ruptura con el por entonces conservador, represivo y militarista sistema de gobierno.
En éste clima de tensión social, donde por un lado las instituciones como el Ejército, el Empresariado, la Iglesia Católica, y demás representantes del conservadurismo alababan el sistema represor y totalitario que cuidaba sus intereses, pero por otro lado la resistencia cultural que se manifestaba desde los inicios de esta nueva época dictatorial en las propuestas de la Jovem Guarda, en la música, el Teatro Oficina, en el arte dramático, y el “Cinema Novo” desarrollado por Glauber Rocha y Joaquim Pedro,  surgió con especial fuerza en el último tercio de la década el movimiento cultural - musical denominado Tropicalia.


Manifestación contra la censura en Brasil, 1968




Tropicalia era una especie de comunidad intelectual y cultural, que encontró su mejor portavoz en la música que por entonces ya se encoentraba en pleno proceso de metamorfosis. El nombre del movimiento venía de una instalación artística hecha por el escultor Helio Oticica, en el museo de arte moderno de Rio de Janeiro en 1967. En ese mismo año saldrían al mundo dos canta autores fundacionales de la nueva música popular brasileña (MPB): Gilberto Gil y Caetano Veloso, los cuales ocuparon puestos finalistas en el III festival de MPB, un certámen musical, por entonces el más visto y prestigiado y que era trasmitido y auspiciado por el canal TV Record, de orientación conservadora. Las canciones eran Alegría Alegría y Domingo No Parque.

Y es en 1968, cuando surge el grupo que encarnaba completamente a este movimiento, bautizado con el mismo nombre y con una postura crítica pero esperanzadora. El Grupo Tropicalia lanza un álbum manifiesto llamado Tropicália ou Panis et Circensis, algo que iba mas allá de un álbum conceptual. Se traslapaba como nunca antes en la historia la realidad socio-política con un concepto musical. En este disco participaron además de Gilberto y Caetano el grupo Os Mutantes, Gal Costa , Nara Leao y Tom Zé.


Portada del álbum-manifiesto Tropicalia, 1968



Precísamente el grupo Os Mutantes, participaron en este disco con la canción Panis et Circensis (pan y circo), de claro corte crítico a la política y la forma en que gran parte de la sociedad brasilera de por entonces, se había alineado a la ideología conservadora y restrictiva que patrocinaba el gobierno militar.

Este power-pisco-trio, fueron quizá los que mejor encarnaron el espíritu experimental de la época. Fuertemente influenciados por el sonido psicodélico de la costa oeste norteamericana, pero también por la música británica de avant gard que por entonces encontraba su punto de referencia en el Sargento Pimienta de los Beatles y en la música de Pink Floyd.

De hecho, esta búsqueda de experimentación condimentada con rock y sicodelia, les trajo un público juvenil entusiasta pero también un sector de la sociedad conservadora(incluyendo también parte de los jóvenes universitarios clase-medieros) que los rechazaba abiertamente, acusándolos de desvirtuar y prostituir el sónido de la MPB. 

Integrados por Rita Lee, Sérgio Dias y Arnaldo Baptista,  talentosos músicos e intérpretes que habían iniciado su trayectoria desde 1966, y eran originarios de Sao Paulo. En su camino encontraron la inspiración de Caetano Veloso que de inmediato los convirtió en su grupo de apoyo, y enriqueció su lírica con sus compocisiones.

Os Mutantes en una actuación, 1968

En ese mismo 1968, aparece su álbum debut denominado simplemente Os Mutantes, aquí se incluye la citada Pan y Circo como pieza abridora, y pronto el debrayé vocal y musical nos alcanza con una mezcla de sonidos provenientes de una guitarra fuzz, un xilófono, una mandolina y multicapas de sensaciones que hábilmente tejían mediante el uso de motivos corales, y sobre todo de un ensamble preciso y precioso de sus voces.
Todo cabe en el universo mutante, y por lo mismo nada es lo que realmente parece ser. Si habría que consignar una característica a esta filosofía trasportada al formato de canción pop sería lo equivalente a sinfonías efímeras.

 
Portada del primer álbum de Os Mutantes, 1968.

Ahí donde entran y salen de repente, como un verdadero Trem Fantasma, notas y voces, ideas inacabadas y mensajes musicales que literalmente se encuentran mutando invariablemente.

Incluso un cover a The Mamas and The Papas cabe aquí. Y no es ni Monday Monday ni California Dreamin´ el tema que eligen para coverear sino el mágico trabalenguas Once  was a Time I Thought, cantada como "Tempo No Tempo" mensaje que evoca el carácter espiral y la inevitable vuelta al origen, paradojas del destino que ya fué y que por eso precísamente apenas se asomará mañana.
Y escuchamos un arreglo de flautas, un ambiente barroco, un ambiente infantil pero misterioso...

Os Mutantes trajeron a la música brasileña, pero quizá mas importante, a la sociedad de ese tiempo, todo lo que era necesario para ingresar a un posmodernismo local. Si Brazilia era llamada a ser "La Ciudad del Futuro", Os Mutantes serían sus sonidos. Electrónica, psicodelia, Bossa Nova, mucho Jimi Hendrix, y un estilo plausiblemente muy de época y de lugar.

Rita Lee inició su carrera solista a partir de 1972, el grupo se mantendría con cambios en su alineación hasta su ruptura definitiva en 1978. Posteriormente y para sorpresa de los hermanos Baptista, el propio Kurt Kobain los nombró como una de sus máximas influencias, cuando el grunge trataba de resucitar al maltrecho rock de inicio de los noventa.

David Byrne, el profeta de la World Music ha decidido cobijarlos bajo su sello Luaka Bop, con el fin de llevar sus sonidos a nuevos y mayores oídos.
 Desde el 2006 han regresado a los escenarios del mundo, siguen siendo un Ave Rara, pero su plumaje aunque un tanto desteñido por los años, sigue siendo imprescindible para entender aquello que en su momento fué música revolucionaria en toda la extensión de la palabra, y hoy es MUSICA, así con mayúsculas, que no se cansa de mutar en sí misma.

Y todo proveniente de ese  mágico  1968.

Les dejo con un par de temas de este super disco de Os Mutantes de 1968, Tempo No Tempo y Ave Genghis Kan, último track del álbum.





Hasta la próxima!!!










lunes, 7 de noviembre de 2011

Gershwin el Beach Boy...

George Gershwin, uno de los compositores fundamentales del siglo XX para la llamada música popular Norteamericana, ha sido un referente obligado para las masas, aunque su música buscaba primero consolidar las relaciones entre la estética formal de la academia europea con el sentir de un pueblo que vislumbraba el naciente siglo veinte como "su siglo definitorio", terminó por entregar su inspiración a las causas populares. La academia se había trasfigurado pues, en un ente accesible para los oídos de la mayoría de la población estadounidense.

Esta transición entre lo formal o puramente académico, conocido como "culto" y lo popular y visveversa, ha sido la gran paradoja de la música en los últimos 100 años.

George Gershwin trabajando en una partitura


Y el gran compositor que marcó esta paradoja como nadie fué Gershwin.
Niño prodigio, autodidacta del piano, tuvo la suerte de morir en plena cima de su talento,poco antes de cumplir 39 años,  para acceder a los terrenos del mito y la leyenda, su tragedia personal al prematuramente decirle adios a su vida terrena, fué reproducida hasta el infinito por todos los artistas que interpretaron sus creaciones, hasta convertir ese legado en una verdadera identidad no solo de una nación, sino de géneros musicales enteros.

Artistas tan disímbolos pertenecientes a tradiciones y generos musicales aparentemente opuestos, a épocas tambíen distantes, se han unido por un tenue hilo conductor que siempre salió del piano y la inspiración de
Gershwin. Así Janis Joplin, Miles Davis, The Zombies, Frank Sinatra, Louis Armstrong, Rod Stewart, Oscar Peterson y por si fuera poco, el mismísimo Beach Boy Mayor: Brian Wilson, mas un largo etcétera.

Y es que la tentación siempre es gigantesca. El hecho de contar con un cúmulo de canciones instrumentadas por su clásico perfeccionismo obsesivo, y su vocación de ser un tirano del estudio de grabación exacerbada por los años en el music business.

Wilson, nacido en 1942 ha encarnado como pocos músicos del siglo XX, el espíritu de artista romántico y atormentado muy al estilo de Beethoven. Clasificado como genio musical (y eso sabemos que muchas veces significa "loco") de temperamento veleidoso e impredecible, desarrolló sus no pocas dotes de composición desde temprana edad. Después arropado por sus hermanos , primos y amigos, formó a uno de los grupos musicales que mas honda huella han dejado en el panorama de la música pop, los chavos de la playa, los Beach Boys.

Los Beach Boys en 1963, Brian Wilson a la derecha en la parte de arriba
Cuenta la leyenda que después de haber puesto a California en el centro del mundo de la música pop, y tras haber hecho frente junto con la factoría Motwon a la invasión inglesa a partir de 1964, gracias a sus compocisiones sobre sol, mar, autos y diversión que entre otras cosas era lo único que le importaba al music business estadounidense a inicios de los sesenta, Brian optó por desarrollar su auténtica habilidad de componer de forma vanguardista, alejándose de las formulas clásicas y pueriles que hasta 1965 los habían convertido en el grupo vocal mas importante de los Estados Unidos.

Con esa pretensión confeccionó un trabajo discográfico de esos que le ponen punto y aparte al pop, y entró por la puerta grande al terreno de la leyenda de la música. El Pet Sounds de 1966 reflejaba lo que entonces se buscaba permanentemente: el darle al rock and roll - y al pop- el estatus de "música de verdad" . Wilson ya no centraba su energía en hacer solo musica para bailar y surfear en las playas de California. Ahora se quería convertir nada mas y nada menos que en un compositor clásico - con todo el rigor y las desventuras que eso significa para el músico estándar- dentro del rock.


Por ello, después de la enorme calidad musical y de producción que arropa al Pet Sounds, nos entregó a finales de ese mismo 1966 una pequeña sinfonía pop, que, en el formato de la todavía vigente canción estándar de tres minutos, buscaba reproducir la complejidad y las capas sonoras de una obra mayor, conservando el gancho comercial . "Good Vibrations" se convirtió en un sencillo que abría posibilidades infinitas , y de cierta manera, se convirtió en el formato embrionario del posterior Rock Progresivo.  Mas aún, esta canción sirvió como punto de partida para el mayor proyecto de Wilson, el cual lo estaba obsesionando y que finalmente se convértiría en su  permanente dolor de cabeza, el frustrado y enlatado por mas de 30 años "SMILE".


La frustración derivó de escuchar al mejor sencillo de todos los tiempos, doble cara A absoluta, Strawberry Fields Forever - Penny Lane, preámbulo del Sargento Pimienta, lanzado a inicios de 1967.

Después de este malogrado proyecto, la personalidad de Brian así como su misma carrera discográfica empezó a ser cada ves más errática. Su salud mental era un tema recurrente y son conocidos sus ataques de paranoia, sus episodios maniaco depresivos y una tendencia al aislamiento que lo ha convertido en una leyenda de la música y también en una especie de mito de músico atormentado, al mejor estilo del compositor romántico del siglo XIX.

Resulta por lo tanto bastante natural que Wilson se decidiera salir de ese auto encierro para encontrarse con Gershwin , ambos compositores comparten mas de un rasgo en sus respectivos tiempos y espacios.

Ambos músicos que quisieron abarcar mas allá de la música popular y de la música culta, creadores y promotores de esas sinfonías "de bolsillo" como el propio Wilson llamara a "Good Vibrations" , siempre dibujando retratos  de la sociedad de su tiempo...

El disco Brian Wilson Reimagines Gershwin , es la consecuencia natural de lo que Brian ha buscado durante casi 50 años de carrera musical, frente a frente con uno de los "Tótems" de la música popular americana, se da a la tarea de re interpretar esas canciones que esculpieron el siglo XX.



Se le escucha cómodo, enmedio de las notas de Gershwin, tanto que por momentos desconocemos su timbre de voz que, dicho sea de paso, ya suena bastante maduro, ya entrado en años y sobre todo en recuerdos. Brian se escucha melancólico y la nostalgia sería el clima descriptivo para éste álbum. Se nota que el Beach Boy mayor, al igual que toda su generación crecieron bajo la sombra de George Gershwin. No hay demasiadas sorpresas en el tratamiento musical, se nota respeto, veneración y para Wilson, el hecho de cantar Summertime - cuando él fué uno de los inventores del "Verano made in USA" allá por 1963- , le permite saldar deudas con su atormentada vida.

Y creo que al final de todo, saldar deudas con uno mismo, es algo de lo mucho que nos permite la fantástica inspiración de Gershwin.

Les dejo dos maravillas,  Summertime quizás la más versionada de las canciones de George Gershwin y un tratamiento muy interesante que Wilson le da a "Rapshody in Blue" (utilizada como intro para la canción "Someone to watch over me").
Disfruten el viaje!!!

Hasta entonces!!



lunes, 3 de octubre de 2011

Schizophrenia, la ezquizofrenia del Jazz

Hablar de ezquizofrenia es meterse muchas veces en camisa de once varas, si no se es un especialista en la materia. El término suele ser confuso, pero de igual forma, ha sido ya tan trivializado por propios y extraños de psiquiatría y psicología que se ha convertido a veces hasta en un cliché de esta mal entendida época post moderna y globalizada.

La esquizofrenia, entendida en los más simple del término alude a un desorden mental que provoca una especie de "división" - de ahí el término que proviene del griego schizein (romper o dividir) y phrēn (razón o entendimiento), es decir una mente dividida, la cual confunde y desvirtúa la realidad , la cual ya no se fía de los filtros de los sentidos, que nos sirven como ventanas para percibir el mundo.

El término pues, resulta especial , cuando no francamente efectivo para designar un trabajo discográfico. 

Portada del álbum Schizophrenia de 1967

Y es que mas allá de llamar la atención con el título, el álbum de Wayne Shorter de 1967, editado bajo el sello Blue Note, es efectivamente un trabajo que podría denominarse "border" dentro del jazz.  En la auténtica frontera entre el saber y el querer, entre las tradiciones del post bop -escuela o sub género al cual Shorter había enriquecido a lo largo de los 60´s con su sonido y sobre todo mediante sus composiciones, las cuales muchas de ellas, se han convertido con el paso de los años en nuevos "standards" del jazz - y lo que a partir de los trabajos de Ornette Coleman, Eric Dolphi y el gran "Trane" Coltrane, fué denominado free jazz. 
Este disco marca uno de los primeros intentos serios de Shorter por asimilar el sonido de "Free Contenido, o Pseudo-Libre" que había desarrollado de la mano de Miles Davis en su célebre "Segundo quinteto" el cual a partir de 1964 habría revolucionado una vez mas el sonido sincopado al presentar ese eslabón casi perdido entre el jazz modal y el free. Wayne Shorter , junto con Herbie Hancock, Tony Williams, Ron Carter, y el propio Miles Davis le habían entregado al mundo una maravillosa innovación cuando ya nada parecía probable por innovar.


Miles Davis y Wayne Shorter , durante un concierto en 1965


Wayne, además de ser un espléndido intérprete del sax tenor, se había convertido poco a poco en un verdadero referente como compositor dentro del Jazz. Es innegable que tras la partida prematura de Coltrane a otra dimensión, el mundo del jazz volvió sus ojos hacia Shorter.
Se ha hablado mucho acerca de que si fué su auténtico sucesor,  y aunque con el paso del tiempo Shorter ha alcanzado un lugar por méritos propios y por haber desarrollado un lenguaje musical también muy particular, la sombra de Coltrane siempre ha estado muy cerca de él. Desde su parecido físico, su intención en el ataque de las notas, su complejidad en el desarrollo de escalas politonales, y sobre todo su interés en impregnar de misticismo y espiritualidad su música.  No se equivocaba Coltrane al recomendarlo con Miles Davis para que ocupara su lugar en el quinteto, en 1960.

Finalmente,  Shorter pudo desarrollar una vertiente realmente interesante de la Fusión, ese sub género  que había ayudado a nacer a lado de Miles al grabar Bitches Brew en 1969, al convertirse en líder de Weather Report junto a Joe Zawinul y desarrollar otro lenguaje que uniría al rock con el jazz durante los años 70´s bajo las alas de uno de los grupos más completos y sofisticados, incluyendo en el bajo eléctrico al virtuoso Jaco Pastorious.

El SuperGrupo Weather Report, al centro, Wayne Shorter

 
Y Schizophrenia muestra perfectamente esas dos etapas de Shorter. Al ser básicamente un álbum que se mueve al filo del post bop,  y también entrando en terrenos del Free, nos recuerda a cada corte musical que en los años finales de la década de los 60´s, Shorter ya había acumulado suficiente conocimiento y sobre todo auto-confianza, reflejo de sus cada vez mejores composiciones que habían llenado dos o tres trabajos anteriores y que se pueden considerar como verdaderos clásicos del género.

Para Schizophrenia decide llamar a sus compañeros de andanzas con Miles: Herbie Hancock en el piano y Ron Carter en el bajo, pero además cuenta con James Spaulding tocando el saxofón alto y la flauta, lo cual hace evocar a Eric Dolphi, Curtis Fuller, trombinista épico que había dado consistencia a muchísimas grabaciones en Blue Note (incluyendo a Blue Train de... si adivinaron, John Coltrane, en 1957) y  Joe Chambers, un baterista bastante solvente para efectuar cambios de ritmo sorprendentes y mejorar los saltos cuánticos entre el Bop, el Jazz Modal y la Fusión, triple leimotiv del presente trabajo discográfico.

Así, Shorter nos sorprende con una especie de alineación ampliada, pues es raro encontrarlo trabajando con sextetos en otros discos anteriores como líder, sin embargo aquí se presiente un poco lo que un par de años mas tarde se convertiría en el nuevo paradigma de la modernidad en el Jazz, donde grupos amplios conservan la identidad para cada ejecutante, marcando un hilo conductor ténue pero sólido alradedor de la figura del líder de la agrupación. Aún no existen instrumentos electrónicos en Schizophrenia, pero el espíritu vanguardista de la Fusión, ya se encuentran ahí, al menos en estado embrionario.

"Tom Thumb" aún suena al mejor Post Bop, con líneas melódicas claras y un tema con ataque clásico por la sección de metales. "Go" , es sumamente sensual y hace recordar el espíritu de "Speak no Evil" de 1964, con un Herbie Hancock a plenitud, el tema que da título al álbum "Schizophrenia" se presenta vertiginoso en los cambios de acordes, una llamada de atención hacia Coltrane, cuyo fantasma ronda por la pauta de éste track. Luego llega "Kryptonite" una pieza original de Spaulding, que hace lucir su flauta y nos recuerda que nuevas épocas están por llegar, "Miyako" es un remanso reflexivo y nos muestra a un Shorter maduro y paternal, pues la pieza tiene el nombre de su entonces pequeña hija, y finalmente "Playground" que muestra toda la fuerza del sexteto y sobre todo el punch contenido de Wayne, saliendo y entrando sin llegar a ser previsible,  justo cuando se requiere, ni mas ni menos.

Después de éste álbum , Wayne iniciaría su aventura eléctrica sin mirar hacia atrás.
Atado un tiempo más al genio de Miles, con quien alcanzaba definitivamente al futuro enmedio del huracán que significaría Bitches Brew, y luego con su propio proyecto setentero, Weather Report, éste prolífico compositor y virtuoso ejecutante que naciera en 1933 se convertiría con el paso del tiempo en una referencia obligada para comprender el tránsito entre la síncopa de los años sesenta al mejor estilo de Blue Note y el paso al beat electrico que correspondería al nuevo ADN del jazz a partir de 1970.

Les dejo ahora el tema Kryptonite, escuchen por favor a James Spaulding abriendo el track con su flauta.

Hasta pronto!!!

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Pyramid, un álbum tallado por el tiempo...

Pyramid es un álbum hoy un tanto olvidado, tal vez enterrado a medias, como la Gran Esfinge de Gizeh, esperando a que algún aventurero arqueologo musical o de plano algún incauto ocioso empieze a retirar las partículas de polvo que han ocultado parte de su brillo ancestral, de su sonido alguna vez pensado para grandes ondas.

Así pues Pyramid, puesto en circulación un mes de junio de 1978, quizo lanzar un interesante mensaje, acerca del eterno tema del tiempo y el espacio, y su sombra omnipresente sobre el destino del hombre desde la perspectiva del antiguo Egipto y para ser más precisos, desde la perspectiva de los mensajes cifrados contenidos en la Gran Pirámide de Gizeh.

Portada del álbum Pyramyd de 1978


El Proyecto de Alan Parson, dueto creativo y sui generis agrupación que buscaba tender puentes entre el por entonces agonizante Rock Progresivo y el Pop preciosista y certero, casi casi artesanal,  que había sido una especie de obsesión de Alan Parson, desde sus tiempos como ingeniero de grabaciones de The Beatles y Pink Floyd (por decir casi nada).

Eric Woolfson y Alan Parson

Alan Parson´s Project pues, fué ese vehículo de expresión en donde el otro 50%  o tal vez aún más - ya que esto de los porcentajes en creatividad es relativo cuando no francamente pedante- lo ostentaba Eric Woolfson, compositor, productor, arreglista y mánager talentoso que se daba tiempo también para interpretar algunos de los temas que integraban el trabajo de APP.  Eric Woolfson por cierto, murió hace relativamente poco,  el 2 de diciembre de 2009 después de una larga enfermedad de cáncer.

En fin, este proyecto que al menos en el nombre hacía referencia al ego de Alan Parson sin mencionar para nada al nombre de Woolfson, desde su inicio se dió a la tarea de coquetear con el mundo literario y así desarrollar conceptos musicales a partir de ideas que ya se habían puesto por escrito.
En 1975, fue Tales of Mistery and Imagination de Edgar Allan Poe el libro que servía para darle sonido a su ópera prima, luego siguió I Robot, del gran veterano de la ciencia ficción Isaac Asimov en 1977, y un año mas tarde en el ´78 llegó este álbum llamado Pyramid, influenciado por una corriente literaria que se desató por aquellos años tanto en Estados unidos como en Inglaterra, y que hacía referencia a las profecias y mensajes cifrados en la Gran Pirámide de Gizeh.

Portada del Álbum Tales of Mystery and Imagination Edgar Allan Poe

El álbum Pyramid suena desde el track inicial, como un intento por sonorizar un viaje en el tiempo, siendo precísamente Voyager el título de el instrumental con el que se abre el disco.
Realmente los otros temas instrumentales siguen retratando casi perfectamente (muy a la manera de Alan Parson) el tema del tiempo. a manera de un espiral que da vuelta sobre sí mismo, y conecta con las letras de las canciones las cuales se tornan en una reflexión sobre el destino de cada ser humano, sobre el efecto de esas arenas perpetuas que cubren irremediablemente cualquier edificación, la ocultan, le dan al hombre una perspectiva de su insignificancia respecto al cosmos, entierran la memoria visible y hacen surgir al mito, invisible pero mil veces más poderoso por su irresistible poder evocador.



"How can you be so sure?
How do you know what the earth will endure?
How can you be so sure?
That the wonders you've made in you life
Will be seen
By the millions who'll follow to visit the site
Of your dream?"


Así nos lanzan la interrogante en la canción What goes up,  donde nos recuerdan la relatividad de todo, incluyendo al ser humano. ¿cómo puedes estar tan seguro de que esta realidad será siempre así, que la tierra perdure siempre, que lo que hoy das por cierto siempre sea así. ?

Incluso maravillas del ingenio humano y símbolo de poder y gloria, por muchos siglos fueron sepultadas por la finura de la arena del desierto egipcio.

La profecía que encierran las pirámides no se refieren a hechos aislados o específicos en la historia. no marcan una fecha fatídica definitiva, como se ha especulado los últimos 30 años, no dicen con puntos y comas nombres o lugares de encuentros o desencuentros.
Mas bien como lo trató de reflejar Alan Parson´s Project es un símbolo de lo inasible del tiempo, de que inevitablemente dejaremos de ser lo que somos, algún día ni siquiera nuestra sombra nos seguirá, como lo marca la rola Shadow of a Lonely Man, con la que se cierra el disco :

Look at me now, a shadow of the man I used to be...
Look through my eyes and through the years of loneliness you'll see...
To the times in my life when I could not bear to lose
A simple game.

 y la última frase de la canción:

The shadow of a lonely man...There's nobody else...
In the shadow of a lonely, lonely man
I can see myself!

Algún día nuestra civilización y nuestra individualidad perecerá entre las brumas del tiempo, ahí donde eternamente los dioses dan vueltas elípticas, (In the Lap of  The Gods)  semejantes a la órbita terrestre que hasta hoy no ha desaparecido y continua marcando el inevitable tránsito de nuestro mundo alrededor de un sol, pero... quien sabe, tal vez esto tampoco dure para siempre...

En las notas de contraportada se puede leer “ éste álbum busca amplificar el inmenso eco del pasado y explorar los misterios insondables del presente. Pyramid la última maravilla del mundo antiguo”

Perdido pues entre la borrasca de la modernidad , Pyramid bien vale el humor arqueológico de detenernos un momento, mirar cuidadosamente donde estamos parados, y empezar la excavación, la eterna excavación que nos lleve de nuevo al orígen, viajando a través del tiempo solo para reencontrarnos...

Les dejo el tema IN THE LAP OF THE GODS, buen viaje!!!

lunes, 22 de agosto de 2011

Jazz and Roll , Rock & Jazz...



Hablar del Jazz es tocar la puerta de uno de los episodios culturales más definitorios del sonido del siglo XX (y lo que va del XXI).
Hablar del Rock como hijo - al menos adoptivo -  del ritmo sincopado, puede generar ciertas inquietudes cuando no franca incredulidad, aunque la historia de sus encuentros y afortunados cruces de camino es rica y bastante antigua.



Y más que encuentros aislados o casuales, se debe hablar de evolución de uno y otro género, que ha producido no pocos enriquecimientos mutuos , aunque el Jazz cronológicamente hablando nació en los mismos albores del S. XX y el Rock (o Rock & Roll en un principio) irrumpió a la mitad de dicha centuria.


Nuestra reflexión inicia pues, buscando erradicar el prejuicio que se ha tenido en algunos círculos tanto puristas de la síncopa , como alas radicales rocanroleras, en el sentido de que ambos géneros son una especie de caminos opuestos, senderos divergentes, ideologías musicales irreconciliables y estilos en ocasiones hasta antagónicos.

Nada mas lejos de la realidad.
Nada mas lejos de la música del s. XX. 


De hecho ambos géneros pasaron por las mismas etapas que a la postre los convertirían en los máximos referentes de lo que hoy por hoy puede llamarse música popular.


Un inicio común : El Blues.

Ambos géneros se nutrieron de la misma raíz. El canto de los marginados en las enormes plantaciones algodoneras del sur de los Estados Unidos, el recuerdo por la tierra madre y ancestral, llamada Africa.

El Blues sigue siendo, a más de 100 años de su aparición, la piedra de toque fundacional de lo que posteriormente se conocería como música popular norteamericana del S. XX .  Curiosamente tanto Jazz como Rock and Roll tuvieron su epicentro de origen en tierras del tío Sam. Aunque la raíz como hemos dicho debe buscarse en otro continente, tal vez siglos atrás.

Se dice que el orígen de todo es el éxodo forzoso de millones de negros hacia Europa y posteriormente hacia América, debido al comercio de esclavos. Este acontecimiento mayor en la vida de occidente, sembró raíces muy profundas en el ánimo de aquellas personas de raza negra que se convirtieron en esclavos, trayendo al nuevo mundo sus cantos ancestrales basados en el esquema de "llamada-respuesta" , éstos serían  el vehículo de expresión de su sufrimiento, su esperanza fallida y la única forma de auto afirmación que conocieron.

Grupo de esclavos negros, trabajando en una plantación algodonera en el sur de los E.U.

"Las canciones de trabajo - o Hollers-  fueron digamos los primeros Blues Americanos. Estas canciones de llamada - respuesta, eran cantadas "a tempo" con la actividad manual: el líder llama una línea y los trabajadores gritan una frase que coincide, digamos, con la caída del martillo. Estas canciones están llenas de notas blue, las líneas frecuentemente son improvisadas y el tempo es entrecortado"  Ron David. Jazz para principiantes. Longseller. Argentina 2002.

Al cantar los Blues, en el país opresor, se desarrolló un estílo de expresión de protesta y angustia velada. Por eso los Blues man - woman iniciales tenían que cantar - siendo discretos - con toda el alma , y así  representar dignamente a los miles y miles de esclavos que unirían con ellos su voz pero sobre todo su sufrimiento.

De esta manera, la raíz africana permaneció profunda y fuerte, y mediante la comunión en la desgracia, se hizo cada vez más imprescindible el recordar el llamado de la madre tierra, de los tambores que reproducen los latidos de toda una raza y su anhelo de regresar al orígen. Ese anhelo fué el que dió lugar al Jazz y luego al Rock & Roll, ambos, hijos directos del Blues.
Ahí está su primer encuentro.

Les dejo  este tema realizado por Charlie Watss (baterista de los Rolling Stones) y Jim Keltner en su proyecto de 1999 . Es un homenaje a Elvin Jones, baterista ícono del Jazz. Escuchen el sentimiento Africano como resuena, al despuntar el S. XXI y de la mano de un héroe rocanrolero , un Señor Rolling Stone!!!

Hasta la próxima!!

viernes, 22 de julio de 2011

Blind Faith: una Fe Ciega en la buena música...

Blind Faith fué un momento sublime dentro del sublime 1969.
El año ya estaba siendo marcado como el definitivo cerrojazo a la década del cambio profundo.
Nueve años antes, al iniciar los sesenta, el mundo juvenil era otro. Otras las dimensiones musicales y otra la visión del futuro.
Perdida para siempre la cándida inocencia al alcanzar su cenit en 1965, la década se precipitó rápidamente a moldear otra conciencia del mundo que dicho sea de paso también estaba convulsionado. El hombre conquistaba el espacio y la comunicación satelital hacía posible observar desde la comodidad de cada hogar, los horrores de la guerra en vivo y en directo, convirtiendo a cada televidente en mudo testigo de las escaramuzas norteamericanas sobre el vietcong. En fin, ya era otro el mundo y la música fué un eco perenne de esa pérdida de inocencia, y de paso, de esa capacidad de asombro que se hacía cada vez más pequeña.


Entonces empezaron a caer las fronteras entre géneros musicales. La experimentación se hio consigna. El ir mas allá, necesidad.
Entonces Miles Davis se convirtió a la electricidad , al beat, al rock. Y fué cisma en el mundo sincopado.
1969 vió nacer de la mano de Bitches Brew , el matrimonio ahora sí definitivo y oficial entre el jazz y el rock.

Para entonces alguien como Steve Winwood ya había buscado también,  la síncopa imposible, y hasta entonces impensable enmedio de la guitarra, bajo y batería. 
Niño prodigio primero con Spencer Davis Group a mediados de los sesenta, luego motor creativo y ávido experimentador con Traffic, otro super grupo lleno de virtuosos, supo proyectar nuevas texturas estrechando lazos entre el rock, el jazz, la psicodelia y el blues. En un respiro de su actividad con Traffic a finales de 1968, trató de canalizar esa constante necesidad de encontrar nuevas rutas en el sonido de su guitarra y su órgano. Y como él, muchos nombres propios en el rock, empezaron a perseguir esa estética hasta entonces huidiza y pretensiosa del jazz. 

Portada del único álbum de Blind Faith, lanzado en agosto de 1969




De esa perpetua necesidad abrevó también Eric Clapton. 
Buscando ir mas allá, morir siendo un héroe de la guitarra, trágico y apasionado, un nuevo Beethoven para la música pop - como lo dice tan atinadamente Diego Fischerman - antes que sobrevivir en la llanura tranquila y predecible de la música "facil y digerible" , siendo solo un ídolo inmutable para las masas, y un mequetrefe para su propia conciencia.  Curtido bajo la omnipresente sombra del blues, se había convertido en una especie de celoso guardián del espíritu del Delta del Missisippi. Se había cansado de Cream y de las eternas luchas entre los super egos de Jack Bruce y Ginger Baker. La música además, le estaba pareciendo ya demasiado comercial, por lo que era el momento de soltar amarras antes de prostituir sus seis cuerdas en la seguridad de ser solo un ídolo pop.

Por eso y porque ya lo unía con Winwood una amistad de años atrás y un proyecto casi incidental y hoy francamente de culto, llamado Powerhouse, tuvo a bien mostrarnos lo inmensa que puede ser la brevedad al formar ese Super Grupo llamado Blind Faith. 
A lado de su otro compañero en Cream , Ginger Baker en la batería y de un violinista que a veces era bajista y a la inversa, dotado músico y discreto compañero llamado Rick Grech, proveniente de otra banda genial e injustamente poco conocida: Family. Winwood con su fantástico canto supo encarnar esa declaración de principios que buscaba ser Blind Faith.


Concierto en Hyde Park , Londres 7 de junio de 1969


Un solo trabajo discográfico aparecido en agosto de aquel ´69. De controvertida, censurada y parafílica portada, un debut y despedida que suena más a testamento musical de lo que en ese momento era la agonía de una década, uno de los últimos y verdaderamente geniales gritos de los sesenta.



Una canción magistral, síntesis del álbum, Can´t Find My Way Home , sería una especie de oráculo de aquellos tiempos y de los que vendrían cuando Lennon oficialmente declarara meses después: The Dream Is Over. 

Así, sin encontrar el camino a casa, con la provisión del blues para la carretera y del jazz para pasar las largas noches, el viaje también incluía un saludo a la divinidad, reconociendo lo finito de su esfuerzo: Presence of The Lord, una visión a la inmensa posibilidad de ser feliz: Sea of Joy, y un llamado a traspasar fronteras de géneros rock-jazz, mediante una duración infinita de improvisación que muchos tacharon de estéril ejercicio de virtuosismo, pero que hoy, observando el contexto con el visor del tiempo, descubrimos que no podía ser de otra manera: Do What You Like.

Como mensaje que clausura el disco , Do What You Like representa ese llamado desesperado de una generación que ya se encontraba en el callejón sin salida de la modernidad. No obstante haber llegado a la luna unos días antes, no sabía a donde ir.
No quedaba otro remedio: haz lo que quieras.

Blind Faith se tuvo fe.
Y también hizo que mediante su propuesta musical, por un momento al menos, recobraramos esa fe ciega en la música, para guiar nuestros pasos en momentos donde la incertidumbre era lo único seguro.
Como medio de transmitir ideas y sensaciones, su existencia tuvo que ser efímera.

Steve Winwood , Rick Grech, Ginger Baker y Eric Clapton
 A Blind Faith se lo tragaron los sesenta, no podía ser de otra manera. Luego, sus integrantes sobrevivieron cada uno desde diversas trincheras a la nueva década, a veces siendo leyendas vivas, otras veces siendo curiosa anécdota de nostalgia.



Pero su música los sobrevivió.
Irremediablemente la música les pagó con creces el hecho de que algún día a finales de 1968, esos cuatro virtuosos se reunieran con una Fé Ciega en torno a ella.


viernes, 15 de julio de 2011

Bienvenidos!!!

La música, esa maravillosa expresión del ser humano, inherente a nuestra propia naturalea, reflejo del pensamiento, de las relaciones con el cosmos y con nosotros mismos, tan antigua como las primeras manifestaciones de la civilización, origen y destino de la inspiración humana.

Misterioso resorte que permite expresar lo que las palabras aún no logran.
Paradógicamente en este espacio hablaremos sobre música.

Y con ello intentaremos dar la vuelta de tuerca necesaria para intensificar nuestra capacidad de goce al escuchar las notas en formas caprichosas llamadas Rock, Jazz, Blues, sus manifestaciones varias y sus cruces infinitos.
El universo es inagotable, la inspiración humana también.
Inicia nuestro viaje para descubrir algunas vidas y obras detrás del sonido de lo que ya forma parte del imaginario musical colectivo.

Este espacio es un complemento a nuestro programa de radio DETRAS DEL SONIDO, trasmitido todos los miércoles de 4 a 6 p.m. y los sábados de 5 a 7 p.m. a través de www.eufonicoradio.com
Estaremos anexando a este blog una sección de Podcast con cápsulas y programas especiales.

Agradezco de antemano su interés, espero sus valiosas aportaciones, comentarios y sugerencias, este espacio pretende ser un vínculo con todos aquellos que disfrutan profundamente la música y les interesan los ecos de sus repercusiones en la sociedad y en el tiempo. 
Bienvenidos sean!!!