Powered By Blogger

jueves, 23 de febrero de 2017

Hermandad en el Rock

Parte 3.

Los Hermanos Knopfler
Mucho talento, mucha amargura
"La sangre solo hace parientes, el amor hace familia"

Los caminos de la fraternidad musical, muchas veces contienen ciertos pasajes que se cubren de amargos sentimientos que pueden conducir a una irremediable distancia entre dos personas que alguna vez compartieron el mismo techo, los cuidados (o no) de los padres, juegos y una llamada vida "familiar".

Y aunque los hermanos Knopfler fueron buenos camaradas en su infancia, el éxito alcanzado por su banda,  "Dire Straits" los convirtió en un par de extraños que cada día se separaban por una clara diferencia en el virtuosismo musical, por expectativas profesionales y por un olvido sistemático de su relación fraterna.

David Knopfler nació el 27 de diciembre de 1952 en Glasgow, Escocia  y su hermano Mark ya había llegado al mundo el 12 de agosto de 1949.

Los dos hermanos mostraron preferencia por la música de manera temprana, aunque en su hogar también se respiró siempre un idioma académico, literario y libre pensador, debido a la profesión de su madre , de nombre Louise Mary la cual era maestra y de su padre, un arquitecto y entusiasta jugador de ajedrez, el cual emigró de su natal Hungría por su origen judío, durante la invasión nazi al país gitano en 1939.



Por lo tanto, los niños Knopfler crecieron en un ambiente con buena dotación literaria, donde las ideas eran siempre sólidamente argumentadas y donde se valoraba al arte en todas sus manifestaciones.
David inició su relación con la música cuando recién había cumplido 10 años y a los 11 ya tocaba varios instrumentos, incluyendo el organo, piano y por supuesto la guitarra.

Su hermano mayor inició mas o menos por los mismos años su aprendizaje, oyendo a su tío Kingsley el cual era pianista que gustaba de interpretar el estilo boogie woogie , por lo que su padre le instó a sumergirse de lleno en el mundo del piano y el violín pero, el niño lo que siempre quiso tocar fue la guitarra.

Mostró dotes autodidactas y navegó por las costas del blues, vía BB King, John Lee Hooker y Jimi Hendrix.
Los dos hermanos durante su juventud no compartieron bandas, ni dieron muchos indicios de querer formar una, y mas bien pusieron en paralelo a sus intereses musicales, una carrera universitaria que se cumplió, por el lado de Mark, en el periodismo y por el lado de David en el trabajo social.
Mark Knopfler, C.a. 1977

Los años formativos y cruciales de la adolescencia y primera juventud, pues, los vivieron cada quien a su manera, con su propio círculo de amigos y haciendo crecer sus habilidades como compositores, interpretes y músicos pero desde trincheras separadas.  Cuando muere Jimi Hendrix, en septiembre de 1970, Mark, que por entonces trabajaba como periodista y reportero en el diario Yorkshire Evening Post, escribe su última crónica sobre la vida y obra del nativo de Seattle y decide estudiar filología. El mundo de las letras le serviría enormemente para desarrollar aún mas su habilidad para contar historias y generar personajes legendarios que poblarán sus canciones.

Fue hasta 1977 cuando al decidir vivir en Londres para probar suerte como músico semi profesional, Mark se vuelve a reunir con su hermano David, el cual le presenta a su compañero de cuarto de ese entonces, el bajista John Ilsley, y los tres deciden formar ahora si, una banda a la cual bautizan como Dire Straits.
Dire Straits en 1978 : John Illsley, Mark Knopfler, David Knopfler, y Pick Withers 

Este momento en la vida de ambos hermanos, tal vez fue el que trabajó como punto de quiebre en el subconsciente de David, ya que él sentía que tenía mayor control sobre la banda por el hecho de que fue él quien recibió a Mark en su departamento, y fue él, quien tenía la relación con el bajista y por ende , el sentimiento de posesión del grupo debió haber sido mayor para David. Pero pronto Mark dio indicios de no compartir con nadie el liderazgo, ya que al convertirse en cantante, compositor y guitarrista principal, automáticamente fue la figura mediática y el símbolo del grupo. 

En las sesiones de grabación de su primer disco, el homónimo y laureado Dire Straits, según el mánager del grupo Ed Bicknell, Mark continuamente se dirigía a David para descalficar cualquier opinión o controversia con un lacónico y gélido "cierra la boca".

El productor de ese primer álbum, Muff Winwood, también recuerda que Mark siempre "fue muy dominante" en relación al manejo y las decisiones musicales del grupo y prácticamente borró las composiciones de su hermano, a pesar de que siempre pensé que David tenía excelentes canciones"

Y entonces, no es de extrañar que las expectativas de David empezaron a desvanecerse, si es que algún día había pensado que compartiría créditos, atención y reconocimiento a la par que su hermano.

Posiblemente también, la forma en que lidió con ésta desilusión fue el externar que las presiones que da la fama y el estilo de vida de una estrella de rock, no eran lo suyo.

El obvio talento superior de Mark en la guitarra y posiblemente en la composición , hicieron que el líder de Dire Straits de pronto estuviera mas cerca de un dictador que de un compañero de banda.  Los demonios insertados en la relación de los hermanos, pronto hicieron erupción, y fue así que el nombre de David Knopfler se convirtió en una mera anécdota contenida en los dos primeros discos de Dire Straits.


Al momento de separarse durante las grabaciones del álbum Making Movies, ya había un sinnúmero de ocasiones álgidas entre los dos congéneres, y posiblemente la olla de presión era ya demasiada para el menor de los Knopfler, por lo que de manera intempestiva, dejó la banda en Nueva York, en plena confección del citado álbum.


Los años de verdadero boom comercial como lo significaron las producciones "Love Over Gold" , "Brothers in Arms" y en menor medida, el canto de cisne de la banda que fue el disco "On Every Street" fueron vistos con desencanto y lejanía por parte de David, el cual empezó una carrera en solitario a partir de 1983 con el lanzamiento de su álbum debut "Release" en donde por extraño o paradójico  que parezca, participó en un par de canciones como guitarrista su hermano Mark.
Portada del álbum debut de David Knopfler

Los premios Grammy, estadios llenos en América y Europa, el icono de MTV en que se convirtió "Money for Nothing!" todo fue vivido ya sin el hermano menor de los Knopfler.

Posiblemente, como el propio David refirió en alguna entrevista concedida a el diario Express "Antes de ser músico me gradué y trabajaba como Trabajador Social. La música es algo innato a mi forma de ser, pero al componer una canción o tocar un instrumento, mi último fin no es la fama, ni el estilo de vida de una súper estrella. Lo hago porque es simplemente parte de mí"

Esta pequeña radiografía de intenciones y propósitos, puede contrastar radicalmente con la imagen que sobre todo a mediados de los años 80, proyectó Mark, su hermano mayor, quien definitivamente parece que se acostumbró a los reflectores y la veneración de cientos de miles de fans alrededor del mundo.
EL perfil bajo de David, lo acompañó en su auto exilio de los Dire Straits con música  puesta en producciones discográficas, que siempre fueron editados por pequeños sellos independientes.

Acompañando a la música, también desde siempre ha estado su vocación por la literatura, y la poesía, y ha publicado un libro.

Su tono nasal para cantar recuerda totalmente a su hermano Mark, y también al escuchar sus composiciones , uno se topa frente a esa extraña atmósfera muy de los Dire Straits, festivamente melancólica. A veces etérea a veces enérgica como un soundtrack atemporal, que enmarca lo mismo una toma abierta del salvaje oeste , que un callejón sin salida en una gran ciudad impersonal.

Un común denominador que  ha perseguido a los dos hermanos en sus respectivas carreras como solistas, ha sido el tremendo paralelismo de sus propuestas con el folk y la sobre todo la figura omnipresente de Dylan, en esa perenne intención de contar historias de una forma completa y compleja.
David con Dire Straits, 1979

Sin embargo, es David el que ha grabado más discos en solitario, pues suma 14 producciones "semi - independientes" distribuidas por sellos pequeños y con una mayor aceptación en Europa que en el mercado estadounidense, algo que , lejos de molestarle, termina por divertirle y como él mismo reconoce en una entrevista concedida al portal Wisdom Resources en el año 2013 "Se puede vivir cómoda y dignamente, vendiendo 50,000 copias de un disco, de manera casi independiente, sin depender de grandes corporaciones que muchas veces hacen poco claro el destino de tu propio dinero. No se trata de manejar autos lujosos último modelo, ni de estar expuestos a la fama las 24 horas del día, se trata de disfrutar a tu familia y crecer como ser humano"

Contrastante también ésta declaración de principios y estilo de vida con la célebre colección de autos clásicos que posee su hermano Mark, y que incluye un Masserati 300-S .

Así pues, los dos hermanos fundadores de una de las bandas más icónicas de los años 80´s han tomado sus carreras con la misma seriedad, la misma pasión, la misma determinación, pero con distintos enfoques y con distintos puertos de llegada en cuanto a responder la pregunta ¿para qué hacemos música?

Mark Knopfler, sus años de gloria.
El toque de ambos hermanos sigue siendo mágico, y si comparamos canción a canción los discos debut de ellos, por el lado de David el álbum "Release" , por el lado de Mark, el "Golden Heart", será muy probable que en cuanto a estética de composición, uso de recursos de instrumentación y hasta "innovación" el álbum del hermano menor, sea más logrado y mas propositivo en lo que se refiere a la música. No obstante que el mercado cautivo de Estados Unidos y con ello el impacto comercial y de ventas, lo tenga Mark; quien por cierto ya fue entronizado al olimpo de los mejores guitarristas en la famosa lista de la Rolling Stone, en donde se rankea en el lugar 44 de 100 inmortales.

Existen testimonios de asistentes a los conciertos de David que afirman que enmedio del show, comienza a hablar de los difícil que ha sido para él , sobrellevar una relación fracturada PERMANENTEMENTE con su hermano. Que ha gastado mucho tiempo y dinero en terapias y que le inquiete en demasía la idea de que tanto sus hijos, como los de Mark, ¡ni siquiera se conocen!
David como activista político, sumándose a la causa del cierre de la base militar de E.U. en  Guantánamo

AL retroceder un poco en el tiempo, en el punto en que la relación se fracturó irremediablemente, es decir, en 1980 mientras se componía el álbum "Making Movies" , y observando videos de las sesiones de grabación, es notorio el tono de superioridad en que Mark se dirige a su hermano para indicarle como tocar determinados acordes, o como cantar determinada parte del coro. Es inquietante el parecido del trato recibido por George Harrison de parte de Paul McCartney en las sesiones de Let It Be en 1969, y la consecuencia fue la misma ¡el abandono del miembro del grupo vilipendiado! .

No obstante de lo que algunas personas pueden creer sobre el deterioro de la relación "profesional" y de que si es un asunto de acordes o coros dentro de una canción, la causa nodal del asunto fue el deterioro de la relación personal . La creciente distancia entre los dos hermanos que con cada grabación se hacía más insalvable, algo que el propio manager del grupo Ed Bicknell corroboró. No solamente era que Mark fuese un súper dotado en la guitarra y que junto a el, su hermano apenas sería un "músico competente" , era que además, ésta distancia en lo técnico, Mark nunca se preocupó por matizarla con una actitud de cercanía y respeto hacia su hermano menor.
Mark Knopfler, en 2016.

Después de 37 años de separación, es triste escuchar lo que ahora comenta Mark: "Solo nos vemos en bodas y funerales"


Disfruten por favor ésta interpretación de la canción "Madonna´s Daughter" incluída en el disco debut como solista de David, y que cuenta con la participación de Mark en guitarra y coros. Tal vez el último acercamiento musical que tuvieron los hermanos Knopfler.




miércoles, 1 de febrero de 2017

Hermandad en el Rock

Parte 2.

Genialidad y Sabiduría 
Los talentosos hermanos Winwood.
"Un hermano es un amigo dado por la naturaleza"
Jean Baptiste Legowe
Steve y Muff Winwood en 1967


Las relaciones entre hermanos, dentro del mundo de la música, no siempre han sido tan conflictivas como la de los Davies.
Contemporáneos de ellos, otro par de hermanos saltó a la fama haciendo lo que más les gustaba: buen rock and roll.

 Mervyn Winwood,  después llamado Muff , debido a cierto parecido con un personaje famoso de series para niños a mediados de los 50´s, llamado “La Mula Muffin”, había nacido el 15 de junio de 1943, y tenía un hermano menor,  de nombre Stephen Lawrence, a quien el mundo conocería años más tarde simplemente como  Steve Winwood. quien llegó al mundo el 12 de mayo de 1948.

Calles del centro de Birmingham, a inicios de los 60´s
En aquellos años, 1959 -1960 en Birmingham,  la familia Winwood vivía en una casa que se encontraba en la parte final de la ciudad. Una casa mitad de campo, mitad de suburbios por lo que la vida rural del campo inglés, influyó en las distracciones al aire libre y estilos musicales preferidos por los hermanos, los cuales se emparentaron casi naturalmente con los sonidos rurales del Blues, pero también con el vigor del R&B de Detroit, Chicago y Nashville, ciudades sumamente lejanas físicamente, pero entrañables para ellos gracias a los discos que gustaban escuchar de Buddy Holly, Fats Domino, Little Richard y el Elvis Británico , también de apellido Richard pero llamada Cliff.

A una edad muy temprana Steve empezó a dar muestras de su precocidad y virtuosismo musical pues su hermano Muff, un buen día lo descubrió tocando en el piano de su casa algunas melodías de Winifred Atwell, quien es considerada la Reina del Rag Time, y
Winifred Atwell
una de las pianistas más talentosas de los años 30´s y 40´s, cuya técnica y velocidad asombraban a propios y extraños. Pues bien, el chamaco Winwood, no desentonaba para nada con las interpretaciones profesionales de Atwell, por lo que pronto, el profesor de piano que le daba lecciones a Steve, decidió que era demasiado avezado para recibir clases tradicionales, por lo que dejó que el propio niño tomara su camino musical.

Fue así que los dedos inquietos de Steve Winwood empezaron a acompañar a su voz que retumbaba como la de un poseso pero no del demonio, sino más bien del espíritu de dolor y profundidad del alma negra, una alma que se encontraba a miles de kilómetros de Birminhamm, que llenaba otros espacios abiertos, los del profundo sur de Estados Unidos, y que repetían incansablemente a la tierra madre, África, su necesidad por reencontrar la unidad perdida.  La biblia musical con la cual crecieron y en la cual creyeron los hermanos Winwood incluía el evangelio predicado por Muddy Waters, John Lee Hooker, Memphis Slim y un largo etcétera bluesero.

Los años pasaron rápido, los hermanos se hicieron cómplices de aventuras sonoras, y pronto fueron a tocar junto con su padre, el cual era clarinetista y saxofonista en  la banda de Ron Atkinson. Steve apenas contaba con 8 años pero su bagaje musical ya incluía jazz, blues y el rock and roll primigenio de Inglaterra. Después participaron también junto a su padre en otra banda de jazz local, llamada Reg Aldis Band. 

 
Los hermanos Winwood junto a su padre (saxofonista) en la Banda de Reg Aldis, en 1957. 
Éstas agrupaciones de jazz les dieron su primer fogueo a los inquietos hermanitos Winwood, les enseñó a mantener el exigente compás sincopado, ser precisos y les desarrolló el oído para la improvisación. Su padre les permitía utilizar sus guitarras para tocar popurrís de rock and roll como números complementarios en cada presentación.  Muff recuerda que su hermano pequeño aún se presentaba en el escenario vistiendo los típicos pantalones cortos de un niño que crecía en los años 50´s.

Pronto se hicieron de un pequeño amplificador de 15 voltios y fundaron su primer grupo, llamado “Johnny Star and The Planets” siendo obviamente Muff el líder del mismo, con él tocando la batería y su hermano de 9 años en la guitarra.

Después se volvieron más jazzísticos y a principios de los 60´s cambian el nombre del grupo a “The Muff-Woody Jazz Band” .Es en éste punto de sus vidas cuando a principios  de 1963 los conoce Spencer Davis, quien por ése entonces tocaba en algunos pubs locales, al igual que los hermanos Winwood. Spencer ya más crecido y colmilludo invitó a los chicos Winwood a pertenecer a un grupo que estaba formando, en donde participaría un baterista de jazz llamado Pete York.  El grupo quedó conformado aunque en aquellos primeros años se conocían como “The Rhythm and Blues Quartette” .

Es así que Steve con 15 años de edad queda definitivamente contratado como el cantante y gran atracción del grupo debido a su juventud y a su poderosa voz con feeling negro, que hacía recordar al gran Ray Charles además de una tremenda habilidad en el piano del niño prodigio, que hacía recordar al virtuoso Oscar Peterson.

La relación de los hermanos se intensificó, haciéndose más profunda y solidaria. En aquellos años Muff seguía siendo el “protector” del pequeño Steve, aunque éste ya daba muestras de un carácter más rebelde, un alma libre que le urgía gritar sus composiciones propias, crear un estilo nuevo de musicalizar y cantar y por lo tanto, ser básicamente un chico sin ataduras.
Su primer canción de Steve la compuso a los 12 años, una tonada muy emparentada con el blues que por cierto se llamaba “It Hurts Me So” la cual años más tarde la grabaría con Spencer Davis Group.
En octubre de ese mismo año de Beatlemania, 1963, Steve conoce al que sería su gran amor y con el cual formaría uno de los dúos más impactantes y perennes en la historia del rock, y no hablo de una mujer (ni de un hombre), sino del órgano Hammond B3, instrumento de cabecera en aquel entonces dentro del mundo del jazz, y el cual le ayudó a proyectar su fiereza vocal y su virtuosismo como tecladista.


Todo se acomodó para los músicos durante los siguientes dos años. De 1963 a 1965 no habían podido grabar en una disquera por diversas razones, competencia fiera, mala suerte, o la escases de un estilo propio. Pero todo cambió cuando el joven empresario disquero llamado Chris Blackwell fundador de Island Records los escuchó en  los clubes de Birmingham y les ofreció un contrato para grabar con Fontana, un subsello de la poderosa Philipps Records, que él utilizaba para distribuir grabaciones de cantantes de Ska y ritmos de Jamaica.

Blackwell ya había tenido un gran éxito con una cantante también adolescente de nombre Millie Small , la cual colocó la canción “My Boy Lollipop” en los primeros lugares en 1964.

Blackwell había crecido en Jamaica por lo que su bagaje musical era sobre todo el Ska. Se dio cuenta de que en Inglaterra había una creciente población inmigrante de la India y otras regiones del planeta a la que podrían interesar estos ritmos catalogados como “exóticos” en aquellos años. 

No se equivocó, por lo que su oído lo llevó a buscar más bandas a las que pudiera firmar y representar.
El sonido del grupo donde participaban los Winwood , junto con Spencer Davies y Pete York lo atrapó. Se quedó boquiabierto al escuchar cantar al adolescente Steve, y de inmediato les ofreció un contrato para Fontana Records.

Es en éste punto cuando se pone de manifiesto la todavía influencia decisiva y liderazgo compartido de Muff respecto a las decisiones en el grupo, pues fue el mayor de los hermanos, el cual nombró a la agrupación como “The Spencer Davies Group”, desechando las ideas de Blackwell por llamarlos  “The Vipers” o “The Crawling Snakes” . 

El nombre del flamante nuevo grupo firmado para Fontana fue el resultado de la comodidad y privacidad que quería mantener Muff para él y para su pequeño hermano. En palabras del propio Muff Winwood : “Al comprobar que nosotros podríamos quedarnos plácidamente en casa, viendo T.V mientras Spencer Davis salía a dar entrevistas, ya que era el único miembro del grupo que disfrutaba el lidiar con la prensa, le propuse el nombre al resto de la banda y después a Blackwell, quien por ese entonces tenía mayor contacto con Spencer, por lo que todo mundo aceptó”

El primer sencillo prensado por Fontana fue "Dimples" original de John Lee Hooker, lanzado a finales de 1964.

Pero Muff no solamente era la figura tutelar para Seteve.
En los dos éxitos más sonados del grupo “Keep on Running” y “Gimme Some Lovin” grabados en 1965 y 1966, el poderoso sonido de su bajo puso la marca distintiva.

Por aquellos años Muff tocaba un fenomenal bajo Harmony H22, que se había convertido en una elección permanente para jóvenes músicos entusiastas que formaban bandas semi amateurs en los garage de sus casas, sobre todo en la costa oeste de los Estados Unidos. De hecho este particular y robusto sonido del Harmony 22 se escucharía durante 1966 engalanando otra canción que marcaría aquel año: Psycothic Reaction, con los Count Five.

La habilidad de Muff para sacarle jugo al H22 electriza al oyente desde los primeros compases de “Sigue Corriendo” la primer canción del Spencer Davis Group en llegar al número uno en las listas británicas, desbancando nada mas y nada menos que a la célebre “Day Tripper” de los Beatles, a inicios de 1966.  La canción además cuenta con el uso del pedal fuzz, y un efecto de distorsión en la guitarra, cortesía de Steve. El famoso pedal fuzz había sido un regalo traído desde Estados Unidos para Muff, y lo habían bautizado en su honor “The Big Muff” , por lo que los hermanos decidieron estrenarlo y darle un uso a la altura de las expectativas en la canción que los catapultaría como un grupo notable a nivel nacional e internacional.

El bajeo de Muff se volvió a hacer presente en la célebre introducción del siguiente hit mundial del Spencer Davis Group: Gimme Some Lovin.


Como una avalancha de sonido que envuelve al público en un júbilo creciente, se entrecruza la línea de bajo con el sonido hipnótico del Hammond B3 tocado por Steve Winwood. Los hermanos en plena ebullición creativa le habían dado ya al mundo del rock, dos canciones que se agigantarían con el paso del tiempo.

En 1967, en el mes de Abril, los hermanos acuerdan salir del grupo. Fue una decisión originada por la inquietud adolescente de Steve, quien ya empezaba a zambullirse en la inmensidad del océano psicodélico, junto a sus amigos Dave Mason y Jim Capaldi, con quienes ese mismo año lanzaría Traffic.

Por su parte Muff se mostró comprensivo una vez mas y apoyó la decisión de su hermano de retirarse del Spencer Davis Group, haciendo él mismo lo propio. Sin embargo, no fue a probar suerte a otra banda, ni trató de seguir en su aventura a Steve.

El futuro de Muff se vislumbró del otro lado del cristal (y del escritorio) en las casas de grabación, pues decidió trabajar como ejecutivo de Artistas y Repertorio en  Island Records, propiedad de su descubridor Chris Blackwell, quien por cierto estaba feliz con la nueva banda de Steve, convencido de que Traffic y el genio de  Winwood, serían el primer gran hit para catapultar a la disquera internacionalmente.

Una vez más, Blackwell no se equivocó.
Island Records mediante el talento y agudo oído musical de Muff, el hermano mayor de los Winwood se convirtió en una catedral para la música Rock, y desarrollando parte importante del género Progresivo, desde finales de los 60´s.

Muff  posteriormente produjo álbumes emblemáticos y vanguardistas como el “Kimono My House” de Sparks, en 1974, y el álbum debut de los Dire Straits en 1978.


Recientemente en noviembre de 2016 se le otorgó la presea “A&R Icon”, reconociendo su trayectoria de casi 50 años como impulsor de nuevos talentos tanto en Island Records como en Columbia-Sony Music International.

Del ex bajista de Spencer Davis Group  ha dicho Elton John: “Muff Winwood es sin duda, uno de los más grandes e influyentes ejecutivos de Artistas y Repertorio en Inglaterra, mi carrera le debe mucho”

Y el presidente de Capitol – Inglaterra tal vez le ha dedicado el mejor halago: “Cuando tenemos alguna duda sobre qué decisión tomar en la empresa respecto a nuestro catálogo de artistas, nos preguntamos qué haría Muff Winwood en ésta situación”

Finalmente, cuando la disquera Island Records cumplió 50 años de existencia en el 2009, se editó un documental cuyo nombre precisamente fue "Keep On Running" , recordando al genio de los hermanos Winwood que ayudó a cimentar el legendario sello.


Esa eterna sombra parental y protectora que primero supo cobijar y guiar el camino de su hermano menor Steve, niño prodigio, genio musical irrepetible, compositor y cantante de excepción, haciéndolo florecer por méritos propios en Traffic, Blind Faith y como exitoso solista; la proyectó también sobre innumerables talentos que desfilaron ante su escritorio.


Como ven, no siempre los lazos familiares provocan escozor en la piel…

jueves, 17 de noviembre de 2016

Hermandad en el Rock

Parte 1.
Los Explosivos Davies

  "La familiaridad engendra desprecio"    
     Esopo.
Los hermanos Ray  y  Dave Davies, alma y motor de los Kinks


El amor filial, como quiera que se entienda, puede trascender el espacio familiar de una recámara, o una estancia, un garaje o incluso un salón de clases, para convertirse en un trama creativa que lleva de la mano a dos o más hermanos a convertirse en socios y cómplices sobre un escenario.
Del amor entre hermanos a la ruda y cruda sociedad en un proyecto musical profesional, muchas veces  no queda gran cosa, excepto resentimientos y sensación de pérdida.
Casi siempre que se inicia una carrera musical compartida por seres que provienen del mismo seno materno, las expectativas de éstos, sus familiares y del público en general son muchas. ¿Por qué? , por la simple y llana razón de que se asocia siempre la cercanía de crianza, con el ingrediente básico que busca un grupo humano: La comunicación, la intimidad y la solidaridad. Generar lazos de sangre es a veces tan efímero y tan difícil que es no menos que una utopía.

Los verdaderos fundadores de la civilización: Caín y Abel, ellos , los primeros hermanos en donde se cristalizaba la esperanza de la preservación de la especie, aunque no sabemos exactamente con cual fémina disponible ellos podrían engarzar su masculinidad para que se consiguiera el tan anhelado fin de la reproducción de la especie (¿no sería factible imaginar que todo el alboroto causado entre los dos hermanos muy buenos que tuvieron que pelear, como dice el famoso corrido mexicano  , sería causado por unas caderas femeninas de cadencioso balanceo?).

En este caso, el papel de Dios Padre vendría a ser el del árbitro en partido de fútbol  donde sus decisiones siempre salieran cuestionadas, hasta ocasionar la ira de uno de los congéneres que derivaría en el primer fratricidio de la historia.

Así pues, no es de extrañar que la relación entre hermanos a los que gustosamente los une el amor a la música, se convierta en una aventura que muchas veces termina en tragedia familiar de proporciones épicas, y sensaciones agridulces. Cuando un guitarrista en ciernes tiene a un hermano al que le gustan los mismos estilos musicales, y además sabe tocar el bajo, o los teclados, muy frecuentemente terminarán en la misma banda.

Los peleoneros hermanos Davies, ejemplo clásico y perenne de lo que se puede lograr en una familia disfuncional y una relación de amor – odio entre carnales.
Ray, el hermano mayor, líder de los Kinks, uno de los mejores letristas que ha dado el rock, carismático, e intelectual. Mordaz en sus letras y camaleónico en los estilos por los que ha hecho atravesar a la banda a lo largo de casi 55 años de carrera, aunque con un paréntesis enorme de inactividad, ocasionado precisamente por una continua discordia con su hermano Dave. el menor de los Davies y responsable entre otras cosas de generar lo que para muchos es el riff de guitarra más célebre en el rock, la de su canción número 1 de 1964 : “You Really Got Me” himno Kink por excelencia.


Los hermanos habían crecido en una típica familia londinense de la post-guerra en el barrio de Muswell Hill, en donde la vida era por definición dura y competitiva, marcando el carácter de los Davies para sus actividades escolares y musicales. Cada quien jalaba por su lado , ya que Ray, al ingresar a la escuela de arte Hornsey College, formó varias bandas que no alcanzaban estabilidad y menos notoriedad. Dave Davies también ya había empezado a rolar en algunas bandas de chicos contemporáneos, y fue hasta que un amigo en común y futuro bajista de The Kinks llamado Peter Quaife, logró conciliar la conflictiva relación  de los hermanos, que se gestó su primera aventura musical en común integrando The Ravens, nombre que su productor Larry Page, cambiaría a The Kinks, para la inmortalidad. 

Es de llamar la atención sin embargo, que la banda originalmente fue fundada por Dave y por Peter Quaife, y posteriormente se integraría su hermano Ray, primero como guitarrista rítmico y apoyo en coros, pues las canciones que interpretaban eran en su mayoría compuestas por el menor de los conflictivos hermanos.


 Con el paso del tiempo el talento como letrista de Ray, además de su personalidad controladora y mandona de típico hermano mayor, hizo que se convirtiera en el líder Kink, y comenzara a monopolizar prácticamente toda la función creativa incluyendo la voz principal en casi todas las canciones. Sin embargo, cuando Dave empezó a componer obras mayores como  “ Death of a Clown” en 1967  y Susannah´s Still Alive” en 1968, quedó de manifiesto que también poseía suficiente talento como letrista , además de ser un guitarrista fuera de serie. Es en éste período, siendo ya los Kinks un grupo con  fama y notoriedad , referentes del rock británico, cuando Dave dejó ver parte de sus sentimientos más profundos, precisamente a través de la doliente y exquisita "Muerte de un Payaso". 



Según el mismo lo cuenta en su autobiografía llamada "KINK" , estaba atravesando por un momento en el que no obstante tener todo (dinero, fama, una esposa y un hijo por nacer) se veía a sí mismo como "Un artista de circo. Todos esperaban que fuera el alma de la fiesta, en los pubs, los clubes, o donde fuera. Estaba deprimido. Desencantado. Me molestaba que la gente se aprovechara constantemente de mí de mi generosidad, de mi manera de ser, esperando que actuara y fuera de una manera determinada. Sin tener en cuenta mis verdaderos sentimientos”.  

Ese cúmulo de verdades, tal vez largamente reprimidas y en gran parte causadas por la tortuosa relación con su hermano Ray, fué traducida en una de las letras más logradas e intimistas que Dave pudiera realizar. 

Y no obstante todo ésto, fue el genio musical de su hermano mayor el responsable de enmarcar ésa confesión dolorosa con una música de ensueño, contando además con la participación de la esposa de Ray, Rasa Davies, su cuñada , quien se encargó de los coros etéreos "la, la , la" . La canción salió como sencillo de Dave, y posteriormente fue insertada en el álbum Something Else de la banda, aparecido en aquel mismo 1967.

Dave, siguió componiendo canciones cada vez más solventes, “Susannah's Still Alive” (1968), “Lincoln County” (1968) y “Hold My Hand” (1969). De hecho, el por entonces representante de los Kinks, Robert Wace propició una sesión de grabación para que fuera lanzado un disco como solista de Dave. Todos esperaban que iniciara su propia aventura en solitario después del éxito obtenido por Death of a Clown, sin embargo él mismo confiesa en su autobiografía que el sentimiento de camaradería y unión que imperaba en el grupo eran más importantes para él, por lo que decidió continuar en la nave de los Kinks hasta el final. Podría suponerse que a pesar del dolor o la inseguridad personal, de la agotadora figura omnipresente de Ray sobre sus proyectos y sus ideas musicales, Dave requería esa dosis de familia, de sentirse parte de un grupo, o de un lugar.

Es curioso, pero con todas esas canciones que se acumularon como sencillos, se editó un álbum con el inquietante título "Dave Davies , El álbum que Nunca Fue" , una especie de juego tortuoso del "hubiera" musical.



La formación musical de los Kinks lo deben entre otras cosas a la variedad de temáticas sonoras a los que estaban expuestos por sus otros 6 hermanos. Del jazz al R&B , del blues al vodeville, todo cupo en la licuadora de inspiración que años más tarde se cristalizaría en el legado de los hermanos Davies.  Sin embargo, fue la forma de narrar diversas aristas de la sociedad inglesa, aunado a un desarrollo en el concepto de la canción pop lo que llevó a Ray Davies a convertirse en uno de los más prolíficos y geniales compositores, no solo del Rock, sino de gran parte de la música popular de la segunda mitad del siglo XX.

Portada del álbum "Phobia" de 1993
El caso de los hermanos Davies,  aunque plagada de tensiones internas por los caracteres explosivos y ególatras de ambos, no deja de ser espectacularmente conmovedor, pues en todos los discos oficiales de la banda desde 1964 hasta 1994, es decir, a lo largo de 30 años de grabaciones, los únicos miembros permanentes y originales han sido ellos. 

Prueba de que el genio creativo de los Davies lírica y musicalmente, trascendió pleitos y desencuentros. A partir de 1996, cuando oficialmente se disuelve la banda, cada uno de los hermanos se embarca en sus proyectos solistas, y es Dave quien ha editado más discos, posiblemente por la necesidad de encontrar al fin un espacio propio para desahogar la creatividad que muchas veces le fue regateada con vehemencia por parte de Ray.


Acostumbrados a competir por la atención de sus padres, en una familia de ocho hermanos donde ellos fueron los dos únicos varones, Dave asegura que Ray ha sido feliz solamente durante tres años en toda su vida “ esos tres años fueron los que él vivió antes de que yo naciera”  comenta de manera lacónica el gran guitarrista.

El hecho de tener una competencia permanente, y de lidiar con sentimientos muchas veces confusos y contradictorios ha generado en Dave cierta actitud de reserva y desconfianza hacia su hermano Ray, de quien dice, “Es una persona con serios problemas de Narcisismo y desordenes de conducta relacionados con delirios de grandeza”. En 1973 Ray Davies tuvo un intento de suicidio, después del cual fue diagnosticado como una persona con transtornos maniaco-depresivos.

En la biografía “Ray Davies, a Complicated Life”, el autor Jhonny Rogan llega a la conclusión después de haber entrevistado a muchas personas que convivieron con los Davies, de que “Ray es una de esas personas de las que no se puede decir alguna palabra positiva (referente a su carácter) después de haber trabajado de cerca con el.”

Dicha apreciación después se vuelve extensiva al hermano menor, y al final se relata de forma tragi-cómica que cuando estabas cerca de los Davies en el plano laboral, terminabas experimentando una especie de “Síndrome de Estocolmo” en el cual los secuestrados producen sentimientos de aprecio y empatía hacia sus captores.

Dave Davies sufrió un ataque al corazón, cuando tenía 57 años, por lo que tuvo que permanecer inactivo, sin poder hablar ni moverse durante un buen período de tiempo , su recuperación fue muy lenta y problemática. Dave recuerda éste suceso como una oportunidad que tuvo para conocer mejor a su hermano, porque como él mismo lo expresa “En esos momentos difíciles, siempre esperas el apoyo de tus familiares, pero no sabía si Ray se sentía contento o ¡celoso! de mi enfermedad, ya que por primera vez en mucho tiempo, las atenciones las tenía yo. Incluso cuenta que a pocos días de haber sufrido el mencionado colapso, supo horrorizado que Ray pedía a gritos un doctor por un terrible dolor de estómago. El médico arribó a su domicilio en plena madrugada y después de revisar al “Jefe Kink” se limitó a decir, “su estómago está perfecto, el problema es que Ray requiere más atención”.


Tal vez ese fue el meollo del asunto en la conflictiva relación filial. Un hermano mayor dotado con una capacidad extraordinaria para ser cronista, un observador agudo y un líder que se apoya más en sus habilidades intelectuales que en el manejo adecuado de sus relaciones interpersonales, haciendo frente y contrapeso a el hermano menor que vino a quitarle la atención de sus padres, que fue dotado de un virtuosismo musical y que prefiere vivir experiencias y no contar lo que otros viven.  

El eterno conflicto entre los roles familiares pre asignados y por tanto, muy interiorizados por ambos personajes. Tanto así que Dave alguna vez recordó con cierta amargura “ Ray es un auténtico vampiro. Me succiona completamente mis ideas, mi creatividad, mis emociones. Es realmente un ser tóxico para mí”

Durante la grabación del álbum Uk Jive en 1989, surgió una pelea de proporciones épicas, precisamente cuando Ray le metió mano a la mezcla de la canción “Perfect Strangers” la cual es de autoría de Dave, y significaba en aquel momento mucho para él. Es curioso, pero en el formato del álbum en vinyl (que por entonces era el formato que aún se consideraba dominante) no apareció la canción, y solo aparece en el formato de CD. 
El caso es que al regresar de un descanso de fin de semana, Dave se dio cuenta de que se había modificado sustancialmente el sonido de su guitarra durante la mezcla comandada por Ray , lo que sigue es un intercambio de “sutilezas” entre los hermanos:

Dave: “ Como se supone que puede expresar lo que yo soy realmente si te la pasas tomando mi energía”  
Ray:  “Puedo hacer lo que se me venga en gana, ya que YO SOY UN GENIO” 
Dave: “No eres ningún genio solamente eres un Pen…

Acto seguido empezaron los golpes y el caudal de insultos cada vez mas subidos de tono.  Uno de los asistentes del estudio comentó después que nunca había visto a dos seres humanos recriminarse y herirse de esa manera, menos aún siendo hermanos (se nota que nunca ha viajado a México).

En pleno declive, y como hacía ya más de dos décadas, los incorregibles Davies continuaban con sus pleitos dentro y fuera de los estudios  de grabación, sin embargo, el efecto lacerante del genuino maltrato verbal y físico, era más notorio y cual gangrena , acabó de forma más rápida y fulminante con el por entonces ya moribundo cuerpo musical de los Kinks, no sin antes recibir la entronización al recinto de los inmortales en 1990: El Salón de la Fama del Rock and Roll.

Desde 1996 no volvieron a trabajar juntos. Por sus propias declaraciones se conoce que podrían pasar dos o tres años sin cruzar media palabra, y cuando lo hacían por exigencias de negocios era mediante un correo electrónico. Casi nunca en persona. Finalmente el ayuno de amor filial terminó el pasado 19 de diciembre de 2015, cuando Ray subió al escenario del Islington Assembly Hall, en Londres, durante un concierto ofrecido por su hermano menor. Ahí, sin previo aviso ni ensayo (al menos eso se dijo oficialmente) los dos hermanos interpretaron “You Really Got Me” , como un regalo anticipado de navidad.

 Este acontecimiento abrió las puertas para que se especulara una reunión para fin de año de éste 2016, donde además participara el baterista original de la banda Mick Avory y posiblemente el bajista John Dalton o el tecladista John Gosling, quien estuvo durante casi toda la década de los 70`s con ellos.

La histórica reunión del 19 de diciembre de 2015

Una reunión después de 20 años de silencio sería una espada de doble filo. La mejor prueba de que el amor a la música de éstos peleoneros hermanos, trascendió sus diferencias, o quizá el amargo punto final que requieren pasar antes de decirse adiós definitivamente, ya que el final del camino se acerca peligrosamente para ambos. 

Respecto si algo cambiaría en su relación, el mismo Ray se encargó de señalar en una entrevista que se le realizó en 2008 sobre un posible retorno Kink , que finalmente “Yo seguiré siendo el hermano mayor, por lo que le guiaré, le forzaré y le educaré, y cuando llegue la hora supongo que le volveré a gritar” 

Es curioso observar a dos ancianos que al final del camino se reencuentran haciendo lo que siempre amaron, para lo que fueron tocados por los dioses, en un escenario modesto, lejanos los días de estadios y de gloriosas canciones como “Waterloo Sunset” , “Lola” , “See My Friends” “A well respected man” y muchísimas otras. Los dos hermanos con problemas para moverse, uno de ellos con su inseparable Gibson en la mano, el otro, ataviado con un pequeño sombrero de felpa, abrigo corto de lana inglesa y una botella pequeña con agua, para afinar la garganta. Después de un breve saludo , el líder Kink vuelve al centro del escenario, casi inmóvil, con una cansada pero aún poderosa voz, el magnetismo de su sonrisa burlona vuelve a atraer sobre sí los aplausos, los reflectores, las miradas… A su lado, observándolo, apoyando cada fraseo de su voz  con su incomparable riff,  Dave Davies vuelve a ser joven, vuelve también a realizar los coros, vuelve a ser cómplice y admirador de su hermano, vuelve al solo de guitarra inmortal en el puente de la canción, vuelve a incendiar la tonada inmortal : “You really got me”

Sin duda un buen epitafio compartido para ellos sería parte de la letra de aquel corrido que inmortalizara el Charro Avitia: “Dos hermanos muy buenos que tuvieron que pelear”, pues parece que a través de sus interminables sainetes, papelones , dimes y diretes, los Davies tuvieron el suficiente combustible para mantener viva la llama Kink.


Los dos como parte de un ying yang disfuncional, un virtuoso de la palabra, un virtuoso de las seis cuerdas, un par de músicos que en el fondo (tal vez muy en el fondo) de sus imbatibles egos, guardan un genuino amor filial, el uno para el otro.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Tres momentos para cimentar un edificio.

Primer momento: la explosión de un reloj.

Aún no se había materializado ningún sueño, ni las expectativas eran altas. Apenas se habían logrado ciertos cambios en los paradigmas musicales cuando los puentes entre el R&B negro y el Country Blanco se empezaron a cruzar en ambas direcciones.  Todavía la juventud no hacía suyo un  movimiento, ni había héroes, ni tampoco una industria formal. Apenas, eran los cimientos de un edificio que nadie sabía exactamente qué tan alto sería, que tan icónica o no sería su fachada, o si ésta sería capaz de ser reconocida a la distancia.

Y aunque esta canción, llamada “Rock Around The Clock” no había sido el primer rock and roll grabado de la historia, también es  indudable que a partir de su publicación el fenómeno musical cobró mayor  notoriedad y fuerza. Fue el cimiento definitivo que se esperaba, sobre el cual se podría construir con mayor seguridad esa mole monumental que con los años sería el Rock.


Su intérprete, un cantante  nacido en Detroit Michigan, en 1925 y que parecía mas un cómico bonachón que un Rock Star cuando el look de Rock Star aún no era inventado.
Bill Haley, cuyo verdadero nombre era  William John Clifton Haley, había iniciado su carrera musical desde 1948 con un grupo llamado  The Saddlemen  los cuales cantaban sobre todo música Country y Blues. 
Bill Haley en su faceta country, 1949. Antes de convertirse al Rock and Roll

En 1952 cambian su nombre a The Comets, tratando de hacer honor al famoso Cometa Halley, y  para 1953 graban una canción compuesta por él y su bajista de nombre Marshall Lytle, "Crazy Man Crazy", se convirtió en el primer Rock and Roll en entrar a las codiciadas listas de popularidad, llegando a ocupar el  lugar No. 15 en el listado de Billboard, y el No. 11 en el de Cashbox.

El primer paso se había dado y de ahora en adelante solo era cuestión de tiempo para que el movimiento se expandiera como una explosión atómica imparable.

En 1954 graban un cóver a un tema de  Big Joe Turner, un Rockabilly llamado “Shake ,Rattle and Roll”, convirtiéndose en el primer número de rock and roll en vender un millón de copias, además de ser la primer canción que penetró en las listas de popularidad británicas, haciéndole ganar a Haley y sus cometas su primer disco de oro.

Cartel de "Blackboard Jungle"
Sin embargo, la historia del Rock iniciaría oficialmente cuando en las salas de proyección de los Estados Unidos, al aparecer los créditos de la película  "Blackboard Jungle" estelarizada por Glenn Ford, se escucharían  por primera vez los compases iniciales de la canción que abría una nueva era…
Por vez primera una canción de Rock and Roll hacía su aparición en el séptimo arte.
El drama, que retrataba la problemática juvenil desde el punto de vista de un profesor maduro que se tiene que enfrentar a sus alumnos desafiantes, muy al estilo del estereotipo indisolublemente unido al rock del "rebelde sin causa", fue el perfecto telón de fondo para que la nueva música hiciera su aparición a nivel masivo.

“Rock Around The Clock” permaneció en el primer lugar por ocho semanas, fue tal su trascendencia que Billboard dividió sus célebres listados en dos: a partir de 1890 y hasta 1954 y de 1955 a nuestros días.

"Al compás del Reloj", como se le conoció en nuestro país no fue un tema compuesto originalmente por Haley o alguno de sus músicos.  Esta canción ya tenía un recorrido previo a través de varias interpretaciones. Es original de Max Freedman y James Myers y se registró originalmente en 1952. A Bill Haley se le ofreció cantarla después de que "Crazy Man Crazy" ingresara a las listas. La canción fue grabada el 12 de abril de 1954, en Nueva York y fue lanzada por el sello Decca, famoso entre otras cosas por rechazar a los Beatles en Inglaterra unos 8 años mas tarde.

"Rock Around The Clock" fue el primer rock and roll en vender más de un millón de copias en países como Inglaterra y Alemania, sin embargo el éxito llego solamente después de que fuese incluida en la citada película Blackboard Jungle en 1955. Así, durante casi un año, pasó desapercibida comercialmente.

El poder de la canción se manifestó cuando se puso en un contexto más amplio. La película fue un reflejo fiel del cambio generacional que estaba en marcha. Una sociedad de postguerra con una creciente población de adolescentes y jóvenes que muchas veces reclamaban un lugar y sobre todo, un espacio para consumo propio. El baile empezó a ser el ritual por excelencia por lo que la música para bailar se hizo imprescindible, y cuando el cine ayudó a la nueva música a llegar a un mayor número de espectadores, el impacto social fue profundo y sin precedentes.

Todo este movimiento permitió a Bill Haley gozar de una efímera fama y reconocimiento como el Padre del Rock and Roll.

Los empresarios tanto musicales como cinematográficos se dieron cuenta de que el matrimonio entre Rock and Roll y cine funcionaba y generaba ganancias jugosas. Así es que para el año siguiente, 1956, Bill Haley apareció como toda una estrella de Hollywood protagonizando su propia película titulada ... "Rock Around The Clock" , justamente. En ésta cinta Haley aparecía rodeado de otros artistas de la época como The Platters y Freddie and The Bell Boys, y lejos de presentar al nuevo género como cosa del demonio, se construyó un melodrama que permitiera a la juventud sentirse parte del nacimiento de una nueva música, y ¿por qué no? de una nueva era.

La película cumplió su cometido.
En las salas de prácticamente todo el mundo el ritmo se vio y escuchó en gran formato. 
Todo era baile y alegría. Todo era romper esquemas ya caducos a mitad de los 50´s. 
Y como promotor alegre y bonachón de éste movimiento estaba Bill Haley que montado en la cresta de la ola fue el primer cantante de rock en realizar una gira mundial por el viejo continente, en ser aclamado en países latinoamericanos en donde encontró una fiel base de seguidores y en abrir la brecha para que a partir de entonces , una verdadera legión de rocanroleros comenzaran su inagotable ir y venir inundando al mundo entero con el nuevo ritmo.
Aspecto de la Premier de Rock Around The Clock en Amsterdan, Holanda. 1956.

A Bill Haley se le reconoce también de haber despertado a los oídos de la juventud blanca el rock and roll,… En una sociedad profundamente estratificada tanto racial como económicamente, los blancos eran los responsables de gastar sus respectivos dólares para que la naciente industria del Rock and Roll pudiera florecer.

 Sin embargo, el tiempo y las circunstancias fueron especialmente ingratas con Haley, ya que entre otras cosas debido a su look y su condición de hombre treintañero casado y con hijos, su posición fue fácilmente alcanzada por un joven que además de ser blanco, era la encarnación de un semidiós griego en la tierra, con una voz que cautivó lo mismo a blancos que a negros,  capaz de registrar notas perfectas en el R&B, en el Country, en el Góspel y por supuesto en el Rockabilly.
Pronto, el Rock habrá encontrado a su rey. 
La histórica foto del cambio de estafeta. Octubre 20, 1955.

Segundo momento: El llamado del Sabueso

Un segundo gran momento lo vivió el Rock and Roll gracias al arribo de un chico de Tupelo Missisipi con su sabueso.


Estamos en 1956 y para entonces el ritmo se había convertido en una verdadera fuerza juvenil, ya había alcanzado a todo el país y pronto su ola expansiva llegaría a Europa. Un naciente mercado estaba generando una industria musical hecha exclusivamente para el consumo de jóvenes, aunque ya empezaba también ha tener visos de brecha generacional con todas las de la ley, pues los adultos reprobaban  al odioso ritmo que entre otras cosas representaba perversión, pensamientos pecaminosos y un indecible vínculo (por lo menos en apariencia) con el sector negro de la población, ya que de ellos originalmente había salido el estilo provocativo y el ritmo frenético que eran la marca de fábrica de esa “pseudo música”

Sin embargo, la juventud se sentía feliz, pues ya para ese año de 1956, contaban con un cantante lo suficientemente fuerte para hacer frente al establishment representado por sus padres y demás autoridades. Un joven de escasos 21 años, proveniente del estado de Missisipi, que tenía la exacta combinación de un intérprete negro sin ningún tipo de freno social y un aspecto sexy e irresistiblemente atractivo para el público blanco. Carismático, tierno, indefenso y tímido, con una voz salvaje y única, perfectamente entonada para el country blanco y el blues negro. Arrastrando multitudes a su paso y generando histerias colectivas que pronto se traducirían en millones y millones de discos vendidos.


Sin duda, era El Rey.

Elvis Presley había iniciado su carrera musical cantando para un pequeño sello regional del sur de los Estados Unidos: Discos Sun, propiedad de Sam Philips, su descubridor y mentor inicial. Pero su avasallante talento y estilo pronto fueron demasiado grande para la modesta casa disquera, la cual vendió su contrato a la poderosa casa grabadora RCA, iniciando así una de las mas increíbles carreras musicales.

Presley cantaba bien y de todo, pero lo más importante era su imagen. Justo lo que el nuevo género necesitaba para vender y para generar su propio credo y expectativas, para sexualizar la música y con ello generar ventas masivas.

Y en 1956, el Rey tomó por asalto todo lo que tenía enfrente. En enero de ese año era aún una sensación regional sureña. Para diciembre se había convertido en el más grande fenómeno musical estadounidense y su fama ya era internacional.

Elvis había grabado ya su mítico tema Heart Break Hotel (El Hotel de los Corazones Rotos) y tenía en esos momentos una apretada agenda de presentaciones por toda la unión americana. 
Fue justamente en su primera temporada en las Vegas, entre el 23 de abril y el 6 de mayo de 1956, en donde Elvis actuando como telonero de Freddie Bell y los Bellboys  les escuchó a éstos, cantar un tema que años atrás había interpretado la cantante de blues Big Mamma Thorton.

Hound Dog le pareció un tema poderoso y Elvis, se entusiasmó tanto que pronto quiso hacer su propia versión.

Según su baterista DJ Fontana, a Elvis le gustaba tanto que solicitó a Freddie Bell autorización para incorporar la canción a su repertorio. Y fue así, unos cuantos días mas tarde de que finalizara su primera temporada en las Vegas, el 15 de mayo de 1956, cuando Elvis cantó por primera vez Hound Dog, en el auditorio Ellis, en Memphis, haciendo una versión muy parecida a la que les había escuchado a los Bellboys.

Cuando se presentó en el programa de televisión de Milton Berle, el 5 de junio de 1956, Elvis no imaginaba que se convertiría esta canción en un verdadero parte aguas no solo de su carrera, sino de lo que socialmente podía ocasionar el Rock and Roll. Para ese entonces, Scotty Moore su guitarrista , ya le había agregado un poderoso riff y Fontana, también había hecho lo suyo al remarcar el final de las estrofas con un potente redoble de batería. No obstante, Elvis, cambió el tempo de la canción estando al aire, durante el programa.

Se le había pedido que por un momento dejara de lado su tradicional guitarra y Presley lo hizo, sacudiéndose de repente al instrumento y empezando un frenético movimiento mientras arrastraba las palabras del coro de la canción.
La mítica aparición en TV , 5 de junio de 1956.

Fue el inicio del paroxismo total.  Elvis se convertía en un verdadero símbolo sexual, provocador y desfachatado y convertía ese blues de 12 compases en una poderosa declaración de autoafirmación. Las palabras, el ritmo, la actitud, todo en la canción se convirtió en una bomba. A la mañana siguiente miles de cartas llegaban a las oficinas del programa, muchas de ellas (la mayoría) protestan por el despliegue de sensualidad que la noche anterior habían visto por televisión las buenas conciencias norteamericanas. 

 Los críticos de televisión se lanzaron en una campaña anti Presley, argumentando que la canción no tenía sentido alguno y los movimientos inmorales de Elvis eran un claro ejemplo de la degradación juvenil. Lo acusaron de provocar la delincuencia en la juventud y a partir de ese momento se le empezó a conocer como Elvis The Pelvis.
El Rock and Roll por fin, había encendido la ira de una generación, la brecha entre adultos y jóvenes se hizo mas profunda. Con esta canción y de la mano de Elvis, el rock encontró su vocación provocadora, la misma que le serviría para reinventarse una y otra vez en sus sucesivas resurrecciones futuras.
La canción significó otro número uno para el Rey, en aquel definitorio 1956.


Se grabó en los estudios de la RCA en Nueva York, el 2 de julio de 1956, junto con los temas “Don´t Be Cruel” y “Anyway You Want Me” .

Aunque en los discos se leía que el productor de los temas era Steve Sholes, los propios miembros de la banda del Rey dijeron que el mismo Elvis había sido el productor, ya que la canción debía escucharse exactamente como el marcaba. Para ello se grabaron 31 tomas, hasta que Presley se mostró satisfecho. La canción se lanzó como lado B del sencillo Don´t Be Cruel, pero ambas llegaron por méritos propios hasta el número 1, algo nunca antes visto en el mundo de la música. Permaneció once semanas en el número uno hasta que llegó otra canción de Elvis, “Love Me Tender” a desbancarla del lugar de honor.
Musicalmente hablando el tema se adelantó a su época, mostró el poder del Rock and Roll en su lado mas salvaje y visceral, fue un acontecimiento en la T.V. y un verdadero alarde de fiereza en sus demoledores riffs que predijeron con años de anticipación lo que después se escucharía en el hard o el punk.  Y todo esto dentro de dos minutos y quince segundos…


Tercer momento: La improvisación que inventó un género.

Ray Charles es un caso atípico de inspiración, simpatía, virtuosismo y sentimiento a flor de piel, todo lo cual le permitió asimilar, desarrollar y lo que es mas valioso, unir diversos géneros musicales: el Jazz, el Gospel, el Blues y el Rock and Roll, inventando de paso la música Soul .

Un verdadero puente humano y musical. 
Generó como ningún otro cantante y músico el orgullo por la raza negra. Víctima del siempre estúpido racismo en el sur de los Estados Unidos en aquellos lejanos años cuarenta, incursionó a temprana edad al mundo del jazz, de donde se alimentó primero hasta desarrollar un verdadero virtuosismo en el piano que lo mismo le permitía improvisar dentro de la síncopa tradicional, que arremeter a toda velocidad en un boogie boogie frenético, o hacer llorar a su piano con un incendiario blues.  

El Genio inició a su carrera musical tocando  el piano, y al quedar completamente ciego a la edad de 7 años, tuvo que aprender las notas y la técnica mediante sistema braile.
A los quince años al quedar huérfano de madre, decidió no volver a la escuela y dedicarse de lleno a la música. Estuvo rolando en varias agrupaciones de jazz, e incluso llegó a tocar con los míticos hermanos Adderley, sin embargo Ray quería dirigir su propio grupo, pues tenía la suficiente confianza en su calidad musical y en su facilidad para generar arreglos para orquestas completas.
Esto y su inagotable necesidad por obtener reconocimiento, le llevó a conducir su propio grupo, y en 1949 ya viviendo en el norte del país, (pues en el sur siempre encontraría obstáculos por su condición de negro invidente) obtuvo su primer hit en las listas de R&B, una canción llamada  “Conffession Blues” . Entre 1949 y 1952 grabó para un pequeño sello discográfico llamado Swing Time Records, en 1953, otro verdadero visionario del negocio musical lo escuchó y decidió llevarlo a su propio sello.

Ahmet Ertegun se convirtió así en su mentor y Atlantic Records en el alma máter de Ray Charles.

A partir de 1953 se convirtió en un fenómeno nacional. De repente ese chico atormentado por su ceguera y su condición de negro marginado era reconocido por el mismísimo Sinatra como el auténtico Genio.

Los éxitos se suceden y sus presentaciones empiezan a ser legendarias. Nacen canciones como  “Mess Around”, “I Got a Woman”,” Hallelujah I Love her So” .
Sin embargo, una canción en particular, aglutinó toda la esencia de Ray, y lo que es mas importante, generó un verdadero sentimiento catártico en todo aquel que a finales de los 50 la escuchó.

La canción surgió como muchas grandes obras, producto de la casualidad, la improvisación y la necesidad de tocar algo para su exigente auditorio. Cuenta el saxofonista Mike Evans, que al final de un concierto en Bronwsville Pennsilvannya, Ray y sus músicos habían ya agotado todo su repertorio, sin embargo la audiencia pedía mas,  y el dueño del lugar forzó a Charles a continuar tocando pues aún faltaban 15 minutos para terminar.

Entonces el genio improvisó.

Ahí mismo, delante de todo el publico y sin que lo supieran, comenzó a pasear elegante y jazzísticamente sus dedos sobre el teclado, dando inicio a una de los mas reconocidos riffs de piano de la historia. Se volteó hacia sus coristas y les dijo, “Voy a tocar algo, no pregunten y solo síganme”

 Después de cuatro ciclos de piano Charles se animó a cantar los primeros versos que ahí mismo compuso. Sin pensarlo mucho, se descubrió entonando ante la audiencia, ciertos versos que venían de tradicionales boogie boogie, sus músicos maravillados iniciaron la persecución de la hábil demostración pianística de su jefe… Después Charles a media canción pidió a las Raelettes sus coristas, que repitieran lo que iba diciendo, convirtiendo a este jazz y boogie boogie en una auténtica canción de llamada respuesta, África se hacía presente una vez mas…


Charles menciona que pudo sentir y escuchar la reacción de la gente que inmersa en un indescriptible júbilo inició el baile, gritaban y reían con cada verso entonado por él. El ritmo lo envolvió todo y pronto tanto músicos como público se encontraban en un estado de trance común.

Pocas veces se había experimentado tal comunión entre músico y público, proveniente de un momento de improvisación.
Ray siguió tocando durante algunas noches su recién compuesto tema y la respuesta siempre fue la misma.  Finalmente y al regreso de esa gira, el 18 de febrero de 1959 en los estudios de Atlantic Records se grabó esta verdadera joya conocida por “What ´d I Say”.

Con una duración inaudita para la época, la canción tuvo que ser dividida en dos partes para poderla comercializar como sencillo. Fue el primer sencillo en editarse con esa maratónica duración de seis minutos y treinta segundos. Las radiodifusoras empezaron a presionar a Atlantic para que se editara un solo corte de máximo tres minutos, argumentando además que la segunda parte era decididamente inmoral y que tenía un fuerte contenido erótico.  Una versión que podría considerarse Light, fue entregada entonces para ser radiada. El éxito fue casi inmediato y de iniciar en el lugar 82 de las 100 más populares de Billboard, al paso de dos semanas ya estaba en el lugar 23,  y una semana mas tarde ya estaba en el puesto No. 1, convirtiéndose hasta ese momento en el sencillo más exitoso en toda la historia de Atlantic Records.

Además representó para Charles su primer éxito dentro del género del Rock and Roll.
Por fin su labor como puente musical entre diversos géneros se había cristalizado en un tema que fue un éxito entre sus seguidores de raza negra y la juventud blanca que encontró en “What I´d Say”, un vehículo perfecto para rasgar todas las ataduras de una moral que se antojaba cada día mas retrógrada.

Cabe mencionar que este tema fue una mina inagotable de inspiración para los nóveles grupos de rockeros que empezaban a pulular del otro lado del atlántico. Durante 1960 y 1961 una banda de adolescentes que se dedicaba a alegrar a los marineros alemanes en el puerto de Hamburgo, noche tras noche se empeñaban en sonar como Ray Charles, su héroe, y para ello religiosamente interpretaban “What d I Say” en cada turno en el escenario.

Otro muchachito imberbe de nombre Mick Jagger, se convulsionaba igualmente junto a sus entusiastas amiguitos que unos meses mas tarde se convertirían en los Rolling Stones al compas de esta canción. Se dice que fue el primer tema que ellos quisieron interpretar.

Otros grandes como Eric Burdon, Steve Winwood y Van Morrison han citado esta canción como su máxima fuente de inspiración e influencia para iniciar sus respectivas carreras. La revista RS en su famosa lista de las 500 mejores canciones de toda la historia la ubicó en el puesto 10 y desde el año de 2002 se añadió  una copia del tema  en la Biblioteca del Congreso de los EU, como una referencia obligada en el desarrollo de la cultura y las artes. El propio Ahmet Ertegun tituló el libro que narra la historia de su casa disquera, la mítica Atlantic Records, "What d I Say", rindiendo un justo homenaje a aquella canción que se convirtió en su sencillo más vendido y la que sin duda catapultó a la disquera a las grandes ligas.




Se afirma también que con este tema se inauguró oficialmente el género de música Soul. Efectivamente esta canción solo pudo nacer de lo más profundo del alma de un Genio.


Es así como el género obtuvo tres momentos que lo catapultarían a ser el ritual juvenil más importante de la segunda mitad del siglo XX. El cine, la televisión y la improvisación en el escenario fortalecieron su capacidad de penetrar en el inconsciente colectivo, de mover no solo piernas, sino millones de vidas desde entonces. 

¡Hasta la próxima!